Después del fuerte temporal del viernes pasado que provocó innumerables daños en Unquillo, Mendiolaza y Salsipuedes, aún subsistían ayer serios problemas energéticos en las tres poblaciones de las Sierras Chicas.
Voladuras de techos, viviendas inundadas, caída de árboles y postes de tendido eléctrico, rotura de vidrios y un amplio sector de la localidad con calles anegadas, fue el saldo del meteoro que se produjo el viernes con ráfagas de viento que superaron los 97 kilómetros por hora, granizo constante y precipitaciones que oscilaron en los 87 milímetros.
Numerosas cuadrillas trabajaron despejando rutas y calles con maquinarias propias y otras facilitadas por Instituciones y municipios de ciudades vecinas como Jesús María y La Granja.
En tanto, trabajadores sociales municipales y sus pares del Gobierno de la Provincia relevaron sectores periféricos con el fin de asistir a las familias cuyas viviendas sufrieron graves daños.
El temporal agravó la crítica situación hídrica, ya que por la falta de energía eléctrica en diversos sectores, quedaron paralizadas las estaciones de bombeo y la consecuente captación del líquido elemento. Además, las calles anegadas o rotas impidieron el ingreso de los camiones que asisten las cisternas barriales y tanques familiares.
En Mendiolaza, en tanto, hasta ayer se mantenían varios sectores sin energía eléctrica. El secretario de Emergencia de la Provincia, Alberto Devoto, aseguró que varias viviendas particulares quedaron electrificadas al caer postes de luz sobre las mismas. Esto obligó a dirigirse a la ciudad a personal de Epec para efectuar trabajos de reparación urgentes. Tanto desde el municipio como de las distintas dependencias provinciales se pidió a los vecinos que extremen las medidas de precaución.
Por otra parte, en Unquillo las autoridades continuaron entre el sábado y ayer las tareas de limpieza de las calles que se vieron anegadas ante el desborde de distintos arroyos. En forma paralela, muchos vecinos debieron realizar trabajos de aseo en sus respectivos domicilios.
El intendente Germán Jalil criticó a la Provincia por la falta de apoyo para ejecutar obras prometidas que hubieran impedido la crecida de los recurso hídricos y la saturación de los desagües pluviales.
Nuevas precipitaciones
Entre el sábado y ayer por la madrugada se produjeron intensas precipitaciones en distintas zonas del territorio provincial, aunque sin provocar heridos y graves daños materiales.
En Villa María precipitaron 113 milímetros lo que provocó el anegamiento de algunos barrios como el de 400 Viviendas y sectores de otros, como el San Justo. En Villa Nueva se taparon los desagües en las calles Buenos Aires y San Martín, y se inundaron parcialmente las casas del barrio Centro de Empleados de Comercio.
Por otra parte, en La Cumbrecita, San Carlos Minas, Salsacate, Potrero de Garay, Villa Rumipal, Despeñaderos, Villa Ciudad de América y San Javier cayeron entre 15 y 30 milímetros. En la zona nordeste de la provincia, sobresalió Alicia con precipitaciones superiores a los 200 mm. En Bialet Massé la lluvia caída alcanzó los 38 milímetros y en La Calera 58 milímetros.
Además, en Tanti se registraron 40 milímetros y en Villa Giardino hubo problemas de tendido eléctrico provocados por el fuerte viento.
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