La concejal Mónica Colman dijo a través de una carta pública que “judicialmente las vías están agotadas (…) la única salida es política”. Además, explica por qué hoy no se encuentro presente en la calle junto a los vecinos.
“Desde el año 2006 cuando presentamos a través de DEUCO la acción de amparo que se sumaba a la de otra asociación, contra EDESUR y ENRE, estuve permanentemente al lado de los Vecinos Autoconvocados por la Vida, ejerciendo mi rol de abogada y acompañándolos en una lucha con fundamentos, más allá del criterio que tuvo la justicia.
“Es de público conocimiento que en más de una ocasión esa asamblea se la consideró “politizada” por quienes autorizaron la obra; pero lo cierto es que siempre los vecinos decidieron en asamblea las acciones a seguir, y lógicamente como en toda sociedad, los vecinos se identifican personalmente con diversas ideologías políticas, pero el objetivo central siempre fue el traslado de la Subestación (SE) fuera del casco urbano, teniendo a la vista la experiencia patética de la Subestación Sobral de Ezpeleta.
“El Juez Federal Adolfo Ziulu decidió en caso de duda estar a favor de EDESUR. El “principio precautorio” no fue utilizado en protección de la salud de la población.
Ante esto, sólo quedaba una salida política, porque la justicia cerró sus puertas a la discusión y habilitó la continuidad de las obras en Rigolleau.
“En el anterior desembarco de febrero de 2009, como siempre los policías y gendarmes invadieron la zona. Los vecinos impidieron trabajar dado que no se había cumplimentado el trámite en el expediente para la autorización, postura que no era mero capricho de la que suscribe, sino que ello fue convalidado por el fiscal federal que ordenó el cumplimiento de esos pasos, entre ellos el informe de la Facultad de Medicina.
“En esa oportunidad intervino la Fiscalía Descentralizada de Berazategui a cargo del Dr. (Daniel) Ichazo quien denunció en el expediente a los vecinos que impedían continuar con las obras y denunció que la Dra. Mónica Colman era la que “instigaba a los vecinos”, la única denunciada con nombre y apellido e identificándola como concejal, fue la que suscribe, no importaron otros concejales que pasaron por allí…
“Por entonces un compañero del Foro Ribereño habló con un referente del gobierno nacional para que a través del entonces Secretario de Medio Ambiente Dr. Homero Bibiloni, articulara una mesa de diálogo entre la empresa EDESUR, el gobierno nacional y local para evaluar el traslado de la SE; la respuesta de Bibiloni fue “no les hagas caso, son unos zurditos que molestan”. Respuesta llamativa para un secretario de un gobierno que se dice de izquierda.
“Judicialmente las vías están agotadas y si hoy no me encuentro presente en la calle junto a los vecinos, es porque como profesional no puedo desobedecer una sentencia más allá de no compartir su contenido, y desde el momento en que ponga un pié allí, no tardará la Fiscalía en intervenir, poniendo en juego el patrimonio más importante para mí, la matricula profesional. Esa persecución ya la sufrieron dos asambleístas que terminaron en juicio oral.
“Acompañé a los vecinos incondicionalmente durante años, los acompañé al votar negativamente en diciembre el anteproyecto propuesto por la Unión Industrial de Berazategui para que se ponga en marcha la subestación porque EDESUR les negaba energía para sus emprendimientos industriales e inmobiliarios.
“Los sigo acompañando y solidarizándome con la lucha, pero no en forma presencial porque debo preservar lo que sustenta mi vida personal.
“La única salida es política, si el Municipio pudo aportar $1.200.000 para salvar un club privado, ¿por qué no puede compensar económicamente el traslado de una empresa junto con el gobierno nacional si lo que está en juego es la salud de la población?
“Algún día será justicia, ¡hoy no lo es!”
Mónica Colman. Concejal Bloque Igualdad y Justicia Social
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