Sube la presión de Moyano a Cristina por el impuesto a las Ganancias

Sube la presión de Moyano a Cristina por el impuesto a las Ganancias
La cúpula de la CGT también amenazó con ir a la Justicia por 9.000 millones "de las obras sociales".
El Consejo Directivo de la CGT se reunió ayer y aumentó la presión por el alcance del impuesto a las Ganancias. Moyano en la cabecera de la mesa. Con saco oscuro, el mendocino Sergio Palazzo. (DyN)

Cuando parecía que la relación entre el Gobierno y la CGT empezaba otra vez a encarrilarse, ayer se volvió a tensar. La central sindical salió a reclamar una reunión urgente con Cristina Kirchner para pedir la suba del impuesto a las Ganancias y que se les paguen a las obras sociales sindicales 9.000 millones de pesos que "les están siendo retenidos por las autoridades". Si no se les devuelve el dinero, directamente planean iniciar una demanda judicial contra el propio Gobierno, según adelantaron.

Además, la CGT blanqueó ayer que el acto que tiene previsto realizar el 29 de abril próximo por el Día de los Trabajadores en los hechos se piensa como un multitudinario respaldo "al liderazgo" de Hugo Moyano.

"Aspiramos a que esta convocatoria sea una demostración concreta del poder de movilización del sindicalismo argentino, pero fundamentalmente una ratificación del liderazgo que tiene hoy al frente de la central obrera el compañero Hugo Moyano", explicó ayer el sindicalista Juan Carlos Schmid, miembro del Consejo Directivo de la CGT.

El escenario, según se anunció, estará montado en el cruce de las avenidas Belgrano y 9 de Julio. En el moyanismo apuestan a que la movilización sea histórica: la idea que barajan es llevar 500.000 personas. Aunque estaba programado con anterioridad a la llegada del exhorto de la Justicia de Suiza que involucra a Moyano, en los hechos el acto servirá para demostrar el poder del camionero frente a la avanzada judicial en su contra.

En una extensa reunión del Consejo Directivo de la CGT, Moyano primero debió escuchar a varios secretarios generales de diferentes gremios quejarse sobre cómo impactaba a sus afiliados el impuesto a las Ganancias.

Después, cuando llegó la hora de discutir la situación de las obras sociales, las protestas fueron unánimes: los dirigentes presentes le detallaron al camionero a cuánto ascendían las deudas que el Estado tenía con sus obras sociales. Algunos, incluso, describieron un sombrío futuro en caso de que el Gobierno no les cancele la deuda.

Sobre el tema Ganancias, al final del encuentro los sindicalistas Schmid y Omar Plaini explicaron en conferencia de prensa que "se ha decidido solicitar una reunión en carácter de urgente con la Presidenta para tratar de resolver esta situación que indudablemente esta pendiente después de los innumerables encuentros que hemos tenido (con el Gobierno)".

Según Schmid, la CGT no definió cuál debería ser el nuevo piso del impuesto a las Ganancias. "Tenemos que mantener una reunión con el Ejecutivo para ver a dónde encontramos la alternativa", se limitó a responder cuando justamente se lo consultó sobre qué propone la central sindical. Luego, agregó que "necesitamos que haya una reformulación de la fórmula de cálculo porque el impacto" abarca a cada vez más trabajadores "por los aumentos que se logran en las negociaciones colectivas".

El canillita Omar Plaini reforzó la postura cegetista por la modificación del impuesto: "El salario no es ni una mercancía ni una renta, es una remuneración por el trabajo que realizamos".

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