La subcomisión de agua que se conformó en el ámbito del Concejo Deliberante en abril pasado, integrada por representantes de instituciones oficiales, de la industria y asociaciones civiles, emitió un informe con un detalle de lo hecho hasta el momento.
Sobre el primero de los aspectos, hicieron hincapié que hasta el momento no han obtenido información sobre la calidad presente y futura del agua que llegará desde el río y su posible tratamiento.
Asimismo, tampoco conocen cuándo podría comenzar la obra, aunque estiman que podría concluirse en un plazo no menor a los cuatro años a partir de su adjudicación.
Otro de los puntos sobre los que pivotearon los integrantes de la subcomisión es el relacionado a la cantidad de agua que se estaría derrochando por las pérdidas que hay en la ciudad. “Se continúa insistiendo sobre el particular por entender que los volúmenes perdidos son significativos y pueden solucionarse en el corto plazo”, enfatizaron.
Además, contaron que sobre el posible tratamiento de los líquidos cloacales para el uso industrial hubo un pronunciamiento a favor de las autoridades comunales y provinciales. Incluso desde ABSA se anunció que existe la intención de construir una planta de tratamiento primario y secundario, quedando en manos de cada industria la adecuación de la calidad final del agua en función de sus requerimientos.
“Con estas facilidades ABSA asegurará que los efluentes cloacales de la primera cuenca e Ing. White se vuelquen a la Ría de Bahía Blanca adecuadamente tratados y reducir con ello el impacto que actualmente generan”, enfatizaron.
Comentá la nota