Durante gran parte de ayer, habitantes del barrio Stella Maris padecieron olores nauseabundos como consecuencia de derrames cloacales que brotaron de los colectores que cruzan por debajo del camino Juan Domingo Perón.
Y no es una situación que se haya dado solo ayer, sino que esto viene sucediendo a menudo, según le contaron a Diario Patagónico.
Los sistemas de colectores cloacales colapsan desde hace meses y los líquidos salen a la vista, tanto en ese sector como en el barrio de planes de viviendas cercano a la cancha del Stella Maris. El olor invade todo ese espacio en el que convergen las industrias y la barriada.
Ayer los efluentes brotaban desde dos colectores ubicados con bocas de destape en plena avenida, y otro derrame nacía desde las entrañas del asfalto.
El olor se hizo pesado con el correr del mediodía, incluso comerciantes del sector reclamaron que cada vez que colapsan las cloacas, el olor sale por el baño de las viviendas particulares y a veces se hace insoportable estar en el interior de las casas.
Ayer el olor también penetraba por las aberturas de la Comisaría de la Mujer, la base de Infantería y la Planta de Verificación del Automotor en el ex edificio de la Escuela 169 “Estrella de Mar”.
Sobre las 15 terminó de trabajar personal de la Sociedad Cooperativa Popular Limitada y los líquidos dejaron al menos de correr a la vista. Sin embargo, los rastros del “agua sucia” quedaron en la calle y el calor se encargó de resaltar su aroma en todo el barrio.
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