Súper cerrado

Súper cerrado
Tras la primera práctica post Quilmes, Bianchi decidió trabajar puertas adentro y sin presencia periodística durante toda la semana previa al clásico. El Virrey podría meter mano en la ofensiva y no quiere dar ninguna pista.
El presente futbolístico de ambos hace pensar que difícilmente Boca y River jueguen un partido abierto el domingo. Y sabiendo que es una semana clave para las aspiraciones xeneizes en el semestre, Bianchi tomó la medida de, tras una primera práctica con acceso de la prensa, cerrar las puertas de los entrenamientos hasta el superclásico.

El Virrey jugará al misterio hasta último momento con respecto al 11 titular que saldrá a la cancha. Las certezas pasan por los regresos de Erbes y el Cata Díaz (ambos cumplieron suspensiones), pero también hay incógnitas. La poca presencia ofensiva que se vio contra Quilmes martilla la cabeza de Bianchi, quien podría, o bien adelantar unos metros más al chiquito Acosta para acompañar a Gigliotti, o bien darle una chance al Burrito Martínez o, en segundo orden, Claudio Riaño.

Así las cosas, recién el viernes, cuando Bianchi realice su habitual conferencia de prensa semanal, habrá certezas con respecto al equipo con el que encarará el partido más importante del semestre.

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