En 2007, cuando se inauguró el barrio Ciudad Nueva, el entonces gobernador anunció que la Provincia se haría cargo de lo que debía pagar la gente. Pero en enero, la Municipalidad empezó a recibir descuentos por las cuotas no cobradas.
El entonces gobernador, eterno amante de los golpes de efecto, anunció que, como los beneficiarios eran familias de bajos recursos, la Provincia se haría cargo de pagar las cuotas. El barrio, integrado por vecinos que durante décadas vivieron en la costa del río, estalló en aplausos.
El gobernador les estaba regalando las viviendas. Pero, en enero de este año, el Ejecutivo municipal recibió una sorprendente carta documento. La Subsecretaría de Vivienda le informaba que había iniciado los trámites para descontar de la coparticipación municipal las cuotas que debían pagar los beneficiarios del barrio Ciudad Nueva. El regalo de De la Sota no existía; o, mejor dicho, debía pagarlo la Municipalidad.
Apenas 11 días después, el 16 de enero, el gobierno de Juan Jure respondió la carta documento con el argumento de que había existido un compromiso público de De la Sota, que esa promesa estaba publicada incluso en la página web del Gobierno de la Provincia, y que, por eso, no se les estaban cobrando las cuotas a las 400 familias.
A pesar de esa respuesta, el Municipio sufrió ya el primer descuento de 40 mil pesos mensuales. Esa cifra se mantendrá hasta completar la inversión total de 23,7 millones de pesos.
La historia empezó aquel 15 de mayo de 2007. De la Sota transitaba sus últimos meses como gobernador y Juan Schiaretti ya era el candidato oficial para sucederlo. Los dos estuvieron en el acto, junto a todo el gabinete, y al entonces intendente Benigno Rins.
Hasta ese momento estaba previsto que la gente iba a pagar una cuota simbólica de 100 pesos por su vivienda. Pero, como siempre, De la Sota tenía un as bajo la manga. Primero, agradeció al gobierno nacional por haber invertido 22,3 millones de pesos en la construcción del barrio Ciudad Nueva y al Municipio por donar las tierras, hacer la infraestructura para el alumbrado y la energía eléctrica y pavimentar las calles.
Pasó, entonces, a dar la buena nueva: “Este Programa Federal de Construcción de Viviendas I establece, para los adjudicatarios de las viviendas, la devolución de la inversión; en este caso, tratándose de asistir a familias totalmente carenciadas que durante años han estado ubicadas en barriadas humildes y que no tuvieron la posibilidad de pagar la cuota mensual, mi gobierno tomó la decisión de que sea la Provincia la que pague las cuotas de las 400 familias”.
Esas son las palabras textuales que el propio gobierno incluyó en la página web de la Provincia. Según las estimaciones oficiales, el gobierno de Río Cuarto invirtió más de 3 millones de pesos en la infraestructura del barrio. Ahora, además, tiene que pagar las casas.
Garantía
¿Cómo es la operatoria y por qué termina haciéndose cargo la Municipalidad? El Plan Federal I se financió con fondos del gobierno nacional, que fueron transferidos a la Provincia. Pero una condición de ese programa es que exista una garantía de coparticipación. Los municipios deben implementar un sistema de recupero; si los vecinos no pagan, quien se hace cargo es el gobierno local.
En la nota que el gobierno municipal le envió a la administración de Juan Schiaretti, el intendente Juan Jure argumentó que no se diseñaron sistemas de recupero precisamente porque existió un compromiso público del gobernador anterior.
Sin embargo, el descuento de 40 mil pesos, confirmado por la intendencia, se hizo de todos modos. El problema de origen es que el anterior gobierno provincial no habría generado ningún mecanismo para llevar la promesa de la palabra al papel.
“Si bien este intendente no desconoce el mecanismo a llevar a cabo, le hago saber a usted que en ocasión del acto de inauguración de la obra en cuestión y de entrega de viviendas a los beneficiarios, el 15 de mayo de 2007, el entonces señor gobernador de nuestra provincia, José Manuel de la Sota, manifestó: ‘El gobierno de la Provincia se hará cargo de las cuotas’, a la vez que agradeció al gobierno municipal que hubiera cedido los terrenos como así también que hubiera realizado las obras de infraestructura”, contestó.
Y explicó que, por esa causa, por la promesa del entonces gobernador, no se firmó el convenio que debía establecer cómo devolvería el Municipio la inversión hecha en el barrio.
En la nota enviada el 16 de enero, a la que PUNTAL tuvo acceso, el intendente anexó las pruebas del compromiso de De la Sota. Pero el descuento tan temido llegó igual.

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