El candidato a gobernador de Unión por Córdoba, José Manuel de la Sota, rompió su silencio mediático y dos días antes del lanzamiento oficial de su campaña electoral (en el estadio Orfeo, el viernes) se explayó sobre sus expectativas como candidato, su detención durante la dictadura militar, sus pesares personales y su vida familiar.
Consultado sobre si está preparado para una derrota en las elecciones del 7 de agosto, De la Sota dijo: «Siempre lo estuve. Las veces que perdí, fui el primero en irle a tender la mano a quien me ganó». Pero enseguida subrayó: «Estoy preparado para ser mejor gobernador del que fui. No porque crea que soy el que más sabe, sino porque soy un candidato que aprendió».
Sobre su posicionamiento ideológico, el dos veces mandatario de Córdoba señaló que “si ser de derecha es no haber sido nunca guerrillero, yo fui de derecha» y recordó su detención durante la dictadura militar.
«En el pasaje Santa Catalina (donde funcionaba el Departamento de Investigaciones de la Policía durante la dictadura) viví la tortura. Vi matar a muchos. Sufrí simulacros de fusilamiento. Son cosas que nunca dije porque pensaba que no era bueno para contar mis dolores», relató. «Sé lo que es que te saquen una muela sin anestesia y pasar dos días golpeándote la cabeza de dolor, pero siempre traté de no odiar. Siempre le pedí a Dios que no me envenenara el corazón», señaló. También dijo: “Le digo a los pibes que nos dejemos de joder, que se haga justicia, como dice la Iglesia, establecer la verdad, hacer justicia y la reconcialiación», opinó. «Yo quiero justicia. Pero rechazo la venganza», sostuvo.

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