El gobernador habló de subas anuales de entre el 26 y el 27%, cuando la Provincia ya había propuesto un 30% acumulado en tres cuotas. Dijo que no puede aumentar más que otras provincias, que darán el 25%.
Concretamente, hace diez días, Calvo ofreció a los secretarios generales un incremento del 28% anual en tres cuotas pagaderas en forma escalonada, lo que da un 30,4%. Las cuotas serían del 15, 7 y 6 por ciento con los salarios de febrero, julio y octubre, respectivamente. A partir de esa propuesta, el Sindicato de Empleados Públicos (SEP), la Unión de Educadores de Córdoba (Uepc), la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), los trabajadores de la Sanidad (Atsa), la Unión de Personal Superior (UPS), comenzaron a discutir el escenario y a formular sus contrapropuestas, más cercanas al 33 por ciento otorgado a la Policía, y evitando un acuerdo anual. De hecho, la oferta de Calvo fue rechazada extraoficialmente por todos los sindicatos.
Ayer, en declaraciones a radio Río Cuarto, De la Sota bajó más la propuesta y dijo que varias provincias argentinas darán un aumento del 25 por ciento a sus trabajadores estatales, y que “Córdoba no tiene porqué ser la excepción” a ese porcentaje. “Hay que ver qué pasa con las paritarias del sector privado” y “lo que hacen las otras provincias” con sus trabajadores, insistió el mandatario. “¿Qué pensarían los otros gobernadores?” si Córdoba otorga un aumento “extraordinario” a sus agentes, se preguntó, tras declarar que el Gobierno actuará con “prudencia”.
Además del acuerdo tácito de los gobernadores por mantener el techo del 25% a las paritarias, en el caso de los docentes juega el factor nacional. El Ministerio de Educación de la Nación ofreció entre el 22 y el 23 por ciento a la Ctera y a otros gremios docentes nacionales, y pese a que la paritaria está estancada, el porcentaje quedó como referencia.
Por otra parte, un tema en el que De la Sota se mostró terminante es en que el acuerdo salarial “tiene que ser anual”, porque de lo contrario “nadie va a trabajar en el estado” por la permanente discusión salarial. En esto, la puja será importante, porque los gremios reclaman, al menos, negociaciones semestrales, aunque ATE las exige con validez de tres meses.

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