Uno de los aprehendidos que quedó libre es un exagente de la Policía. Realizaron pericias al arma y a los celulares.
Finalmente los tres arrestados en relación al asalto a mano armada en el que robaron poco más de 160.000 pesos al dueño de un centro de pago -ocurrido el 16 de julio- fueron liberados ya que por el momento los investigadores judiciales no han efectuado una acusación formal.
La noticia fue confirmada por fuentes policiales consultadas en torno a la situación procesal de los tres aprehendidos. Todos habían sido detenidos el pasado fin de semana tras una serie de allanamientos realizados por la brigada de Investigaciones en base a una serie de pistas sobre el paradero y la identidad de los autores materiales del hecho.
Tras ser arrestados, los tres sospechosos fueron puestos a disposición del fiscal Criminal en turno Víctor Figueroa y se realizaron varias pericias para poder determinar fehacientemente si participaron del asalto armado.
Entre esas medidas se estipuló un reconocimiento, pero la víctima del hecho habría aducido no poder individualizar a los maleantes.
Cabe destacar que los pesquisas judiciales cuentan con una filmación de la cámara de seguridad del banco Santander, a metros del lugar del asalto. Sin embargo, en la misma los delincuentes aparecen con sus cascos puestos -nunca se los sacaron para cometer el asalto- y sólo se ven los golpes que el ladrón principal propinó al damnificado para sacarle el bolso con la suma de dinero.
Por esta razón, la fiscalía Criminal ordenó la realización de pericias dactiloscópicas al arma secuestrada en los allanamientos y con la que se habría cometido el asalto para determinar si alguno de los arrestados la tuvo entre sus manos en algún momento.
Los mismos recuperaron la libertad durante la tarde de ayer y quedaron temporalmente desvinculados de la causa.
Por otro lado, se practicaron pericias a los celulares que fueron secuestrados en el allanamiento. En las visualizaciones habría información que compromete a un exfuncionario de la fuerza.
Malestar policial
En las filas de la Policía provincial corrió un profundo malestar durante toda la jornada de ayer como consecuencia de la decisión judicial de ordenar el cese del arresto de los sospechosos.
Sobre todo en la brigada de Investigaciones, la medida judicial hizo mella ya que fueron estos efectivos quienes, en base a pistas propias, realizaron los allanamientos para dar con los sospechosos. Es que los numerarios lograron secuestrar material que consideran vital como prueba para la investigación.
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