Está internado en una sala de cuidados intensivos del Hospital de Niños, conectado a un respirador, y delicado.
“Nos sentamos en una confitería del shopping Solar del Cerro, al aire libre. Estábamos cerca de un árbol; él andaba correteando, tocando las hojas y el pasto. Vi que se llevaba las manos a la boca, y lo saqué de esa zona -cuenta la mujer-. A los cinco minutos, tuvo un acceso de tos, y luego vomitó. Estaba transpirado. Se puso pálido y se desvaneció”, prosigue.
Ruth alzó a su nieto, lo metió en el auto, buscó a la madre del chico y se dirigieron hacia el centro de salud Ramón Carrillo. “Le pusieron una máscara de oxígeno y lo enviaron en ambulancia al Hospital de Niños. Llegó casi sin pulso. Le conectaron un respirador artificial y lo inducieron a un estado de coma farmacológico”, relata.
Según Ruth, en las primeras horas de la tarde los médicos supusieron que podría tratarse de una intoxicación, y les pidieron a los familiares que recordaran si había tenido contacto con algún tóxico. “Pensé en el café, y en que él se había metido las manos en la boca. Regresamos, y vimos que en los canteros había una sustancia blanca”, dice Ruth. Y se acuerda otra vez del momento en que su nieto empezó a vomitar. “No lo olvidaré... estaba blanco... se le hacían los ojitos para atrás”.
Delicado, pero estable
El director del Hospital de Niños, Oscar Hilal, explica que el paciente ingresó a la guardia con vómitos intensos, irritabilidad y deshidratación. “Por el cuadro clínico, barajamos la posibilidad de una intoxicación. Le dimos intervención al área de epidemiología del Sistema Provincial de Salud (Siprosa). Ahora, el niño se halla en estado delicado, pero ha sido estabilizado”.
De acuerdo al relato de Hilal, el chiquito se intoxicó con una sustancia llamada carbamato, que es un insecticida utilizado en los hogares, jardines y campos. “Se usa para combatir las ratas. Le estamos haciendo el tratamiento correspondiente”.
El video
Rogelio Cali, el director de Epidemiología del Siprosa, dice que, como primera medida, sus inspectores se dirigieron al shopping donde, sospechaban, se había producido la intoxicación. Buscaron otros casos, a fin de establecer cuántas personas habían resultado afectadas. “Afortunadamente, no hay más”, dice. Enseguida se le dio participación a la Dirección de Saneamiento Ambiental de la Municipalidad de Yerba Buena.
El titular de esa repartición, Guillermo Yanicelli, indica que, el lunes último, vallaron los espacios verdes y los canteros del centro comercial. “También efectuamos una clausura preventiva del bar donde estuvo la señora, hasta que se determine qué pasó”, relata.
“Ordenamos una limpieza minuciosa del shopping, y fiscalizamos el operativo. La gente del Siprosa levantó muestras, que les permitieron establecer qué producto se había arrojado”, añade.
Yanicelli descuenta que, en las próximas horas, recibirá el material fílmico de las cámaras de seguridad de la galería comercial. “Vamos a saber quién arrojó ese producto. Pero mantendremos el vallado hasta tanto se resuelva”.
Mientras, Saneamiento Ambiental libró dos actas de infracciones, una contra el shopping y la otra dirigida al bar. Las actuaciones fueron elevadas al Tribunal de Faltas.
A disposición
Desde la gerencia del shopping, Alvaro Diaco, expresa lo siguiente: “tal como exige la ley, nosotros contratamos una empresa que se encarga de las desinfecciones. La última fue realizada el viernes 28 de este mes. Esa fumigadora está autorizada e inscripta en la Municipalidad, y cuenta con todos los permisos correspondientes”.
El gerente reitera que la Municipalidad hizo una inspección en el shopping para que no haya productos nocivos, y para preservar la salud de la gente.
Además, revela que se han puesto a completa disposición de la familia. “Hasta aquí, la única preocupación nuestra es la mejoría del nene. Hemos atendido a los parientes, suministrándoles todos los datos que requerían”, concluye.
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