Sosa, a favor de investigar a ex funcionarios radicales

El legislador defendió a la UCR de las acusaciones de “corrupción”.
El máximo referente de la Corriente Progresista Radical (CPR), José “Chichí” Sosa, realizó una fuerte crítica contra la cúpula partidaria por la “falta de apertura y diálogo”, pero fundamentalmente se mostró a favor de que el Gobierno provincial investigue a ex funcionarios para que se conozcan “los nombres y apellidos de quienes se han enriquecido durante 20 años, y no sea todo el Frente Cívico y Social acusado de corrupto”.

“No me banco más que digan que los radicales se han robado todo. Porque no fueron todos los radicales. Acá hubo cientos de funcionarios en los 20 años que fueron honestos, comprometidos con el proyecto político que vino en el ‘91 a cambiar Catamarca, y que se le haga tamaña acusación a un partido político no lo acepto”, afirmó el actual diputado provincial en declaraciones radiales.

Indicó que las acusaciones que sufre el radicalismo por parte del nuevo gobierno son por culpa de “unos vivos que sí se han enriquecidos en nombre de un proyecto político”, pero “no son los cientos de funcionarios que trabajaron para el proyecto político del FCyS”.

Para Sosa, se debe investigar para que se diga que “Juan o Pedro son los que se han enriquecido”, y no el partido.

No obstante ello, consideró imprescindible que la UCR recupere el rol de oposición e inicie “un camino sincero de reparación moral”. Y agregó que en el ‘91, el radicalismo, dentro del FCS, llegó para “combatir la corrupción de Ramón Saadi, y el símbolo de esa corrupción era la casa de la Ocampo. Esa debe ser la casa de unos pocos vivos que se han llenado en nombre de nuestro proyecto político”, dijo.

Vida partidaria

En referencia a las frustradas internas partidarias, el legislador consideró que hubo “un fraude orquestado entre los sectores que hoy son mayoría”, a través de una reforma “que nos meten por la ventana pensando que obstaculizando la posibilidad de participación de minorías nos mandaban a la casa”. En ese sentido, enfatizó que las líneas y sectores internos “van a seguir existiendo”.

Para Sosa, esta medida fue producto de que “hubo temor del oficialismo partidario, de las cúpulas conservadoras de perder supremacía en algunos distritos, departamentos que ponían en riesgo el poder partidario”. “Yo digo que nos sacaron de la competencia pero no del radicalismo”, subrayó.

Finalmente, esgrimió que “acá hay dos modelos de radicalismo; uno conservador y otro progresista, que busca la formación de cuadros, recambio de dirigencia y ser una verdadera alternativa”, y “no que sigamos institucionalizando este modelo de mesa chica, donde en una elección sólo dos jefes políticos definen los nombres”.

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