Empleados de una tradicional empresa familiar de Centenario exigen cambios en el convenio de trabajo.
El insólito cese de actividades de la empresa de la tradicional familia Fulcinitti se desencadenó el viernes por la mañana, cuando la mayoría de los camiones de reparto de bidones se estacionó frente a la fábrica, ubicada en la calle Intendente Pons, en pleno centro de Centenario.
La empresa que emplea a unas 70 personas nunca había tenido un conflicto de esta magnitud. No obstante, hacía varios meses que los trascendidos de la calle y de los mismos empleados habían anticipado este conflicto.
Los trabajadores, según pudo saber este diario, pretenden estar representados por el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Industria de Aguas Gaseosas y Afines (Sutiaga) y no por el de la soda, como ocurre actualmente.
A pesar de que el viernes no hubo reparto, trascendió que los directivos de la firma se habrían puesto en contacto con un sector de los empleados y sindicalistas para acordar una salida al conflicto. “Esta medida de exigir el cambio ha traído de parte de la empresa algunas medidas como un despido”, comentó uno de los empleados que prefirió no dar su nombre. Ejemplificó que “el básico actual es de 1.100 pesos mientras que el cambio de convenio significa un importante aumento hasta 2.300 pesos, más horas extras, pago de viandas, reducción de horas de trabajo, porque trabajamos de 8 a 20 y no se pagan viandas”.
Los empleados estuvieron parados con los camiones por varias horas frente a la empresa, ubicada a pocos metros del municipio y frente a la plaza San Martín, lo que despertó los comentarios de los transeúntes.
Los trabajadores del envasado y reparto aclararon: “Estamos en asambleas y nos amenazan con represalias”. "Hemos dialogado con los patrones hoy (por el viernes) pero nos dicen que esos despidos estaban programados".
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