Miles de trabajadores que se movilizan entre Regina y Neuquén se vieron afectados ayer por el paro de unos 260 choferes de la empresa Ko-Ko.
Los vehículos de la otra empresa que brinda el servicio en el corredor -Pehuenche- se desbordaron de pasajeros durante las 13 horas que duró la medida de fuerza. Esto terminó cuando, por la tarde, la Secretaría de Trabajo de Río Negro dictó la conciliación obligatoria.
Una gran cantidad de cipoleños y neuquinos salieron de sus casas rumbo a su puesto laboral sin tener conocimiento de la medida de fuerza. Principalmente en Cipolletti, se formaron largas filas en las paradas y un notorio malestar en los rostros de los apesadumbrados vecinos.
El paro comenzó a las 3 de la mañana y surgió por un atraso en el pago de los sueldos, según aseguraron los choferes. Por la tarde, la Secretaría de Trabajo de Río Negro dictó la conciliación obligatoria y debieron volver a los colectivos.
Desde la Unión de Transportistas Automotores confirmaron que fueron convocados a una reunión con el secretario de Trabajo de la provincia, Rolando Troncoso, en Allen, junto a representantes de la empresa, quienes aseguraron haber depositado los sueldos en su totalidad durante la mañana de ayer.
Sergio Viedma, delegado de UTA, lamentó que el paro haya afectado “a la clase obrera, pero era la última alternativa que nos quedaba".
Resaltó que el conflicto lleva tiempo, ya que hace meses que les pagan sus sueldos “en cuotas” y es por eso que en asamblea resolvieron esta retención de tareas. Si bien la empresa cuenta con un servicio de emergencia, en la jornada de ayer no se hizo presente ningún responsable y no se implementó.
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