Las lluvias del viernes y el sábado impactaron en los niveles de los diques. El San Roque y La Quebrada superaron ayer sus vertederos; otros se acercaron. Son marcas inusuales para el inicio de la primavera y ayudan a despejar incertidumbres para el verano.
Habrá que remontarse bastante atrás en los almanaques para registrar un comienzo de octubre con tanta agua en los diques de Córdoba como la que se ve acumulada ahora. Al menos en la última década, en la que el agua no sobró para la demanda hídrica de esta provincia, no se observó este fenómeno para esta altura del año.
Los lagos no venían en mal nivel, a pesar del invierno
seco, porque al final del último verano casi todos quedaron repletos. Pero las lluvias de viernes y sábado últimos, inusuales en su volumen para esta época, impactaron en todos.
Dos de los diques, incluso, se anticiparon al verano y superaron el nivel de sus vertederos. El San Roque, en Punilla, y La Quebrada, en Sierras Chicas ofrecieron ayer el espectáculo adicional del agua excediendo su capacidad actual de acumulación.
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