El Gobierno trataba anoche de clausurar un grave episodio de su crisis interna mediante una reunión convocada de urgencia en Fontana 50, a la que asistían, entre otros, el intendente de Puerto Madryn, Carlos Eliceche; el Viceintendente, Ricardo Lázaro y otros dirigentes de esa ciudad, que estuvo a punto de perder a su jefe comunal, ya que Eliceche amagó con su renuncia, cansado del internismo que practican la primera línea del staff gubernamental.
El Gobierno le habría pedido a Eliceche la renuncia de su Viceintendente, Ricardo Lázaro, según indican varias fuentes del oficialismo y esa petición fue la gota que colmó el vaso de la paciencia, no muy grande a decir verdad, del intendente Eliceche, que no oculta sus flirteos con el kirchnerismo.
Durante una reunión previa a la de esta tarde-noche en Rawson, los dirigentes del peronismo madrynense habría unificado su posición, por lo que frente al Gobierno habrían planteado una demanda concreta, que se termine con "el acoso" al que, sostienen, los someten desde Fontana 50.
"Estamos cansado del padre, del hijo y del espíritu santo", le dijo a Rawsonline uno de los participantes del cónclave, poco antes de ingresar a las deliberaciones.
La frase tiene su valor, porque el padre es el Gobernador, el hijo el subsecretario de Relaciones Institucionales, Pablo Das Neves y pende la incógnita sobre el cuerpo donde habita ese "espíritu", al parecer poco conciliador y más bien conspirativo.
Los cañones que apuntan a Lázaro desde el Gobierno, sostienen que el Viceintendente "es punto de la Uocra", uno de cuyos dirigentes, Mateo Suárez, eriza la piel del Gobernador y el Gobierno.
"Si el jueves está la carpa, antes tiene que estar la renuncia" de Lázaro, dicen que dijeron los operadores del Gobierno en los teléfonos de Eliceche. "Si deja que le volteen el Viceintendente, el próximo es él", vaticinó uno de los colaboradores del hombre alto y rubio al que casi todos llaman "Ganso".
Otro funcionario cuyo cuello está en la picota del dasnevismo, lustrosa y afilada como hace meses no se la veía, es el secretario de Obras Públicas, Alejandro Pagani.
Le imputan dos herejías graves, haber hablado bien de Eliceche en un asado con otros funcionarios del Ejecutivo y ser el responsable de las demoradísimas obras públicas que reclama la Uocra, que entre el ruido de la interna coló un dato de verdad preocupante: son casi 2 mil los trabajadores con problemas de empleo en la región.


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