Antes de la fundación del Partido de Zárate, la ciudad ya se perfilaba como ciudad-portuaria del litoral. Luego con la llegada de los ferrocarriles, las rutas, fue captando actividad portuaria e industrial, logrando 100 años después, en la década de los 80 del siglo veinte, el esplendor de inversiones industriales que hoy han constituido a sus sumatorias con los puertos, uno de los conglomerados más importantes del país.
La expansión y la consolidación económica
El mayor impulso del crecimiento de Zárate, se produce a partir de la década de 1880, cuando se ve involucrado en el llamado “Proyecto del 80” como ciudad-puerto del litoral, desarrollándose industrias de elaboración primaria que se vieron beneficiadas por la llegada del Ferrocarril.
Dos líneas vincularon al Partido integrándolo al sistema productivo: el Ferrocarril Buenos Aires al Rosario (luego Bartolomé Mitre), que se inauguró en 1855, y el Ferrocarril Central Buenos Aires (más tarde Urquiza) que llega en 1888, pero que logra su paso más significativo en la región en 1908 con la inauguración del ferry-boat que realiza el enlace con Entre Ríos y el resto de la Mesopotamia.
En 1880 la población ascendía a 2.000 habitantes en la parte urbana y en 1881 el Censo Provincial, realizado durante la administración del Dr. Dardo Rocha, atribuía a Zárate 21 ¼ de leguas cuadradas, formando la parte central del pueblo unas 70 hectáreas, cerca de 5.376 las quintas, chacras, calles y plazas y unas 51.854 eran las hectáreas destinadas al pastoreo.
Las comunicaciones del Partido, además de la fluvial y el ferrocarril, eran por entonces cinco caminos generales que ligaban a Zárate con los pueblos de Baradero, San Antonio de Areco, San Andrés de Giles, Exaltación de la Cruz y Campana.
Paralelamente a la evolución del pueblo de Zárate, comenzó a gestarse una nueva población en el Partido. En efecto, los orígenes de Lima datan del año 1883 cuando llegaron a estas tierras colonos procedentes de Baradero.
El 10 de abril de 1885, el Poder Ejecutivo autoriza a la Empresa del Ferrocarril Buenos Aires al Rosario, la entrega al servicio público de la sección de línea de Zárate a Baradero, a partir del 1° de mayo de ese año. El Dr. Faustino Alsina compra, el 14 de mayo de 1888, a Adam Altgelt dos fracciones de tierra estando ellas pobladas y edificadas parcialmente.
En el espíritu del Dr. Alsina estaba la idea de formar una población estable alrededor de la estación Lima del Ferrocarril Buenos Aires al Rosario. Con este motivo contrata a un agrimensor para que trace los planos del pueblo, el cual es sacado a remate por Florencio Carreras, el 24 de junio de 1888.
Retornando al pueblo de Zárate, puede decirse que hacia 1880, se realiza la construcción del nuevo muelle del puerto, muy rudimentario hasta ese entonces, y al mismo tiempo se efectuó la delineación y trazado del sector de “El Bajo”.
Esta zona se vinculaba con el Alto a través de las calles 25 de Mayo y Buenos Aires (hoy Roca).
Agrupó originalmente, funciones de apoyo portuario como dependencias de aduana, un viceconsulado uruguayo y agencias de vapores. Posteriormente, se le suman las primeras grandes industrias: el saladero “La Criolla”, las fábricas de papel (1884) y de alcoholes (1889) y más tarde, las agencias marítimas, los despachantes de aduana y los depósitos de cereales.
Comienza de este modo, la evolución sostenida del área portuaria con la consiguiente construcción de viviendas adecuadas para albergar una población creciente y de edificios e instalaciones aptas para satisfacer la multiplicidad de usos vigentes en el sector.
Con la llegada del Siglo XX comienzan los grandes progresos para Zárate. En 1890, la población estimada era de 4.900 habitantes y el crecimiento de las actividades económicas-productivas y las comerciales portuarias, produjeron importantes cambios en la estructura social y urbana.
Se construyó intensamente, se ocupó gran parte de los baldíos y se extendió la trama urbana unos 500 metros en forma perimetral al trazado original. Surgió el alumbrado público, el adoquinado en algunas calles, se reglamentó la altura de los frentes y la pequeña burguesía emergente construyó casonas de amplias habitaciones y generosos patios.
El Siglo XX: las primeras décadas
El 13 de julio de 1909, le fue otorgado a Zárate el rango de ciudad. La estructura del área urbana delimitada hacia fines de siglo se consolida surgiendo, además, nuevos parcelamientos: las actuales Villa Angus y Villa Fox.
Por ese entonces, se realizó también el trazado y subdivisión de la cuña residencial que unió el Bajo con la parte alta de la ciudad.
Hacia 1920, la población de la ciudad se aproximaba a los 11.000 habitantes. El desarrollo del área urbana no indica cambios fundamentales de estructura, la zona edificada se extiende principalmente hacia el noroeste, incorporándose al parcelamiento el sector luego denominado Villa Massoni.
Entre las décadas de 1930 y 1940, se consolida la expansión de Zárate, apuntalada por el dinamismo de sus industrias claves: papelera y frigorífica. En esos años de intensa actividad económica se realizaron importantes obras públicas en el área céntrica de la ciudad: pavimento, iluminación eléctrica, servicios sanitarios, teléfonos automáticos, y equipamiento significativo como el Balneario, el Palacio Municipal, el Teatro Coliseo, etc.
Las últimas décadas del Siglo XX
A partir de 1950, se produjo una importante retracción de la industria frigorífica que se tradujo para el desarrollo de Zárate en la pérdida de su rol de polo dinamizador de la región a favor de Campana donde se radicaron industrias siderúrgicas y petroquímicas de gran envergadura.
A partir de 1970, se produjo la diversificación del sector secundario con la instalación de establecimientos químicos y la construcción de grandes obras como la Central Nuclear de Atucha y el Complejo Ferrovial Zárate-Brazo Largo.
La destacada potencialidad derivada de su localización geográfica hace que Zárate sea, hoy, uno de los principales focos de concentración de los nuevos emprendimientos industriales y empresarios.
En tal sentido, puede señalarse que la puesta en marcha del Mercado Común del Sur (1/1/95) no ha hecho más que afirmar la condición de Zárate como cabecera de puente del mercado internacional del Cono Sur, de promisorio futuro como lo ratifican las instalaciones en ella, de empresas del potencial económico de Quilmes S.A., Isenbeck S.A., Papelera del Plata, Toyota, Dak Américas, entre otras.
Asimismo, Murchinson S.A. y Multipuerto, permiten la operación de terminales portuarias de suma importancia para la región.
En el presente, el Partido de Zárate, con una superficie total de 1.202 km2. (de los cuales el 46% corresponde al territorio insular) se ha convertido en receptor de inversión extranjera directa como de origen nacional, generando una concentración no igualada en los últimos años por ningún distrito de la Provincia de Buenos Aires que ha transformado su base económica, centrándola decididamente en polo industrial de primera línea.
La inversión más reciente
Sin dudas que la inversión que anunció la automotriz TOYOTA en año pasado y que ya está en plena etapa de concreción, donde 850 millones de dólares -casi otro tanto de lo invertido desde 1996 cuando decidió instalarse en nuestra localidad.
Se convierte así, en la principal inversión de lo que va del Siglo XXI, donde casi duplicará su espacio físico e implementará una nueva línea de producción con los más altos estándares de tecnología global con la incorporación de robots y, además generará más de mil puestos nuevos de trabajo en forma directa.
El anuncio de nuevas inversiones de plantas de autopartes complementarias a TOYOTA?en Zárate, hablan de una absoluta consolidación del sector industrial que ha elegido nuestra zona para radicarse y expandirse, beneficiándose de las vías de transportes, fluviales, terrestres y también los importantes servicios que brindan los excelentes complejos portuarios que ven crecer sus territorios y variedad de servicios cada año.
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