La mamá los dejó encerrados en su casa. El varón de 3 años murió asfixiado, su hermana se intoxicó.
El origen del incendio que provocó la tragedia ayer minutos después de las 9 en esa casa de calle 25 de Mayo al 557 en Villa Paula, Chimbas, habría sido un cortocircuito en una habitación contigua al salón donde dormían Isaías Joaquín Carrión, de 3 años, y la pequeña Antonella Jazmín, de 2 años, indicaron en la Policía. Yésica Carrión (20), la madre, los había dejado recostados en un colchón en el piso. Los niños aparentemente despertaron por el fuego e intentaron escapar. Los vecinos y unos obreros municipales después entraron por la fuerza y encontraron a los chicos tirados al lado de la puerta de calle. La desesperación hizo que los trasladaran en un patrullero al puesto de salud Baez Laspiur. Sin embargo, el varón murió producto del humo que aspiró. La nena también se intoxicó, pero anoche permanecía en terapia intermedia del Hospital de Niños.
En esa casa también vive Adelina Zamora (65), bisabuela de los niños y dueña de la propiedad, que no estaba porque trabaja y se va temprano. Los vecinos y otros familiares cargaron contra Yésica, quien llegó a la vivienda cuando la desgracia estaba consumada. Ella se justificó ante la Policía diciendo que dejó a los niños porque fue a hacer el cambio de domicilio. Lo cierto es que alguien la había denunciado de forma anónima en octubre y noviembre pasado a través al 102, de la Dirección de la Niñez, porque ‘dejaba mucho tiempo solos a los chicos’ y los ‘descuidaba’, dijo Viviana Meglioli, titular del área. La funcionaria señaló que esa denuncia nunca logró comprobarse. La chica ayer fue demorada por unas horas, pero aún no le imputan ningún delito.
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