Tras haber decidido no dar un resultado todavía sobre el requerimiento de falso testimonio contra el ministro Francisco Romero, la docente María del Carmen Mac Donald y el ex soldado Alfredo Maidana, el juicio por la masacre de Margarita Belén se retomará
En la jornada Nº 44 del juicio que investiga el asesinato de presos políticos, ocurrido el 13 de diciembre de 1976, hecho conocido como la Masacre de Margarita Belén, mantuvieron un careo el ministro de Educación, Francisco “Tete” Romero, y el ex soldado Alfredo Maidana, y también la docente María del Carmen Mac Donald con este último. Tras esto, la querella y la fiscalía solicitaron la detención inmediata del ex conscripto por considerar que su declaración fue contradictoria, medida que fue automáticamente contestada por el abogado defensor Carlos Pujol, que pidió a su vez la detención de Romero y Mac Donald por el mismo motivo, aunque sus fundamentos tuvieron poco sustento.
Finalmente, el Tribunal que entiende en la causa, después de analizar ambos requerimientos, decidió no definir las cuestiones planteadas por las partes hasta que se dicte la sentencia contra los nueve acusados en el juicio y para no tener “un pronunciamiento prematuro” al respecto.
La agitada audiencia arrancó con el careo entre Romero y Maidana, a sabiendas que ya existían, en las declaraciones de ambos, grandes diferencias.
Para esto, el Tribunal leyó preguntas a los dos para que rectifiquen o ratifiquen su declaración anterior y como estaba previsto, cada uno continuó con su postura.
Todo ocurrió porque Romero, en 2003, realizó tres entrevistas a Maidana, en la cual éste le afirmó, según el testimonio del actual funcionario, que buscaba un corrector porque pretendía escribir un libro sobre sus vivencias en el Ejército y sobre el fusilamiento de los detenidos en la madrugada del 13 de diciembre de 1976, ya que había presenciado los asesinatos. De esa entrevista existen tres cassettes que se encuentran en el Tribunal; ahora, Maidana, si bien reconoce dichos reportajes, manifestó que en el relato sobre Margarita Belén, él aparece leyendo un texto escrito por el mismo Romero, pues asevera que no estuvo en el lugar de los hechos dado se encontraba de licencia.
Por el contrario, argumentó que la obra iba a contener relatos de ficción (que había escuchado por parte de varias personas) y de vivencias propias durante su estadía en el Ejército.
Tras el careo entre ambos, se llamó a la docente jubilada Mac Donald, quien desde un primer momento manifestó que Maidana, cuando se encontró en 2002 con ella, ya le había referido que tenía en mente el título del libro al cual llamaría, “Los del Medio”, en alusión al papel que le tocaba a los soldados que no tenían que ver con la guerra contra “la subversión”, y entre los que se encontraba él.
No obstante, Maidana continúa en la postura de decir que dicho título fue impuesto por Romero.
Los tres reconocieron que ella estuvo también presente durante las entrevistas grabadas, aunque Maidana recordó solamente que presenció una de ellas; a pesar de que en un momento indicó que no había estado ahí, hasta que finalmente cambió su postura al hacer un poco más de memoria.
También refirió que “es muy probable que haya dicho que yo era un soldado comando pero eso era ficción”, en relación al rango que tenía dentro del ejército.
Requerimientos
Quien tomó la palabra inmediatamente luego que dejaran la sala ambos testigos, fue el fiscal ad hoc Carlos Amad, que en virtud del artículo 371 en función del 390, requirió la imputación de falso testimonio para Maidana considerando que el testigo menciona en el texto en relación a Margarita Belén, nombres de personas verdaderas, incluso de un par de imputados en la causa, o bien el Gobernador de facto de aquel entonces, de apellido Serrano, por lo que no puede nunca considerarse un texto de ficción; también, que los detalles que menciona solamente los puede conocer alguien que estuvo dentro del Ejército y no Romero, que en su versión le escribió el texto.
Por esto, consideró que el testigo “miente, oculta, es reticente y calla la verdad”. Tampoco, dijo, en las grabaciones se escucha el sonido de un papel como si estuviera leyendo, y se oyen constantemente muletillas que incluso, “hoy mismo sigue utilizando”.
Por su parte, el querellante Mario Bosch, además de coincidir con el fiscal, expresó que el mismo Maidana cae en “autocontradicciones” por lo que no hace falta enfrentarlo con otros testigos.
En tanto que el representante por la Subsecretaría de Derechos Humanos de la provincia, Sergio Quiróz, pidió al Tribunal considere que Maidana, efectivamente es un soldado comando, por la frialdad con la que se manejó durante toda la audiencia y pidió a los jueces que tengan en cuenta esto a la hora de tomar una decisión.
La defensa
En la vereda opuesta, el abogado defensor, Carlos Pujol, expresó que tanto Romero como Mac Donald deberían ser los imputados de falso testimonio, ya que ambos mantienen una grave acusación contra los implicados en la causa; y mencionó que Mac Donald se refiere a un título que el autor de la obra nunca mencionó, en tanto que con Romero la cuestión aún fue más grave, porque asegura que Maidana denunció en este Tribunal que el actual ministro de Educación le ofreció dinero para que diga que participó en los hechos y venga a declarar. A su vez pidió que esta cuestión sea investigada y girada a un juez.
Pero esto no fue todo, pues pidió la recusación para los fiscales y la querella por el pedido que efectuaran y por supuesto rechazó la acusación contra Maidana.
Mientras que el otro defensor, Juan Manuel Costilla, simplemente expresó que la fiscalía y querella pretenden desconocer el testimonio de Maidana para reemplazarlo por el de las grabaciones por lo que recordó a los jueces que durante su declaración él había referido no haber estado en los hechos que se investigan.
En realidad, las de perder las llevaba Maidana, pues las contradicciones se desprendieron de su relato y de no dejar en claro su mismo testimonio; además de contar no solamente con dos testigos en su contra, sino también con las declaraciones de Alfredo Germiniani que intercambió mails con su hijo para corregir los textos y ambos también en sus declaraciones en este juicio, no coincidieron en algunas cuestiones con los hechos narrados por él.
A pesar de esto, los jueces del Tribunal decidieron ser prudentes y ahondar un poco más en el asunto antes de contar con una definición que podría ser apresurada, por lo que esperarán para luego de la sentencia tener resuelto este tema.
Tras varias horas de debate, la audiencia pasó a un cuarto intermedio hasta el próximo 9 de febrero de 2010 cuando se vuelva de la feria judicial.

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