Desde la Defensoría del Pueblo consideraron como contradictorio el hecho de que las pequeñas y medianas empresas de Formosa, únicamente se queden en la "protesta y/o queja", en relación a la decisión voluntaria de miles y miles de consumidores formoseños, junto a los que provienen de Chaco y Corrientes y que se deciden por adquirir productos diversos en la ciudad de Alberdi - Republica del Paraguay.
Dinero dilapidado
Máxime cuando se estima que por el Puerto de Formosa, sobre todo los primeros días de cada mes, cuando los empleados públicos cobran sus haberes a la par de los que trabajan en el sector privado, se dilapida hasta 140.000 pesos aproximadamente por día en compras que se realizan en Alberdi, y esta suma de dinero podría quedar en manos de nuestros comerciantes y empresarios, con el beneficio adicional, de que el Estado recaudaría paralelamente sumas de dinero más amplias por diferentes impuestos y tasas.
Se afirma que los consumidores, como la naturaleza aborrecen el vacío. Es por ello que entre el proletariado que crece y los oligarcas del conocimiento, sobre todo de las finanzas, desde hace un tiempo, ha emergido una nueva clase social que es la del "LOW COST"- de bajo costo, "una clase que ya no es clase", compuesta por consumidores que piden cada vez más, ser protegidos como tales y también como perceptores -actuales o potenciales- de pensiones, asistencias y ayudas de distintas naturalezas, las cuales siempre provienen del Estado Nacional, Provincial y/o Municipal.
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