Solicitan relevamiento de toldos y marquesinas del microcentro

Es un proyecto que tratará mañana el Concejo Deliberante de Paraná. Argumentan que muchos toldos de comercios no están a la altura exigida y constituyen un riesgo para los transeúntes.
La baja altura a la que se despliegan los toldos en la peatonal San Martín y zonas aledañas representa un gran riesgo para los peatones. Lo que los comerciantes pierden de vista es que las veredas son espacios públicos esenciales destinados a la circulación peatonal, y esta se debe dar en forma cómoda, viable y segura.

En Paraná, según la legislación existente, la altura mínima de los aleros y marquesinas, medidos desde el solado debe ser de 2,50 metros.

Aquí, como en otras ciudades argentinas, las normativas respecto de la distancia del suelo que deben tener toldos y marquesinas, sobre todo de la zona céntrica, no se cumplen, perjudicando a los ciudadanos de diferentes maneras.

Mañana el Concejo Deliberante de Paraná tratará un proyecto en relación a que muchos toldos de locales comerciales no están a la altura exigida ni la conveniente.

Mediante un proyecto de resolución se pedirá al municipio que se inspeccionen los toldos y marquesinas instalados en el microcentro de la ciudad de Paraná a fin de constatar que cumplan con las normativas vigentes y no constituyan factores de riesgo para la integridad de las personas.

La iniciativa de la concejala Maria Alicia Portillo solicita al Departamento Ejecutivo municipal que realice un relevamiento de los toldos y marquesinas de los locales comerciales emplazados en la zona céntrica, muchos de los cuales no se encuentran a una altura adecuada, tal como lo exigen las ordenanzas vigentes en la materia (Nº 7.062, 7.977 y el Decreto 1.715).

En los fundamentos del proyecto, la edila apunta que “ello representa (…) un riesgo importante para los peatones”, reclamando que en el caso de aquellos comercios que no respeten las prescripciones legales vigentes, se adopten las medidas que correspondan.

En diálogo con UNO, Portillo especificó que muchas ciudades de distintas provincias argentinas se han abocado a ordenar la ubicación de elementos del mobiliario urbano, con la misma finalidad que ella expone a la hora de solicitar el relevamiento.

“Las ordenanzas vigentes no se cumplen, por eso es que se solicita al Ejecutivo Municipal que realice un relevamiento y detectar así quiénes están cometiendo irregularidades que deberán modificar”, especificó la edila. Luego –expuso– la comuna deberá coordinar con cada comerciante, de acuerdo a sus posibilidades, tiempo y forma de los cambios a realizar en el espacio público que están utilizando.

La altura mínima de los aleros y marquesinas, medidos desde el solado debe ser de 2,50 metros.

“La idea es que las inspecciones comiencen en la zona céntrica, porque es el lugar en donde se concentra la mayor cantidad de este tipo de cartelería y luego se extiendan hacia otras áreas”, mencionó Portillo.

Aclaró que las molestias y falta de visión de señalización que es primordial para el tránsito fluido de los peatones afecta al ciudadano en general, pero por sobre todas las cosas a las personas que padecen algún impedimento físico y necesitan que los espacios estén libres de obstáculos para poder avanzar sin complicaciones.

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