Solicitan colaborar con información veráz al momento de ser evaluados para el censo

Lo manifestó el gobierno provincial, al advertir que los riojanos deben estar tranquilos a la hora de recibir en sus viviendas a las personas encargadas de realizar el Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2010, ya que los mismos estarán debidamente identificados con una credencial y su correspondiente número de documento.
Además, solicitan ser breves y concisos en las respuestas. El censo se desarrollará en La Rioja y el país en forma simultánea el miércoles 27 de octubre, fecha en que será asueto para todos los trabajadores argentinos.

Ante el temor de algunas personas de no saber identificar a los censistas y con el objetivo de facilitar el normal desarrollo del empadronamiento durante el Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2010 que se hará el miércoles 27 de octubre, el coordinador de Instructores de la Provincia, dependiente de la Dirección Provincial de Estadísticas y Censos, Tomás Páez aseguró que se tomaron medidas dotando a los encuestadores de una credencial.

En tal sentido, el funcionario transmitió “tranquilidad” a la población y les solicitó que colaboren dando información “veraz” en el relevamiento.

“Ante todo –sostuvo- queremos transmitirles tranquilidad, el 27 de octubre los irá a visitar el censista, deben fijarse si tienen credencial y número de documento, que es lo que nosotros le vamos a dar a cada encuestador para acreditarlo como tal, queremos calmar esa zozobra, entonces presentando esta documentación sabrán quién es el que va a su vivienda”.

Páez además pidió colaboración adicional con los censistas solicitándole a los pobladores que “contesten las preguntas verazmente, porque a través de esta información no sólo vamos a tener un diagnóstico a nivel nacional sino a nivel provincial, esta información que es muy rica, permitirá hacer proyectos incluso sociales y también le servirá a los chicos de los Colegios que nos demandan muchas estadísticas para sus trabajos educativos”, concluyó.

El Censo antes del Censo

El trabajo preparatorio es un faraónico mecanismo de relojería al que están abocados los especialistas. El Censo tiene cuatro patas: el diseño conceptual de las preguntas, la capacitación de miles de censistas, la logística y la difusión.

El del 27 de octubre será el más grande operativo de la historia del país, por el despliegue de la estructura de capacitación de censistas que recorre cada rincón para que el censo sea homogéneo, por la movilización de recursos humanos, la logística para el transporte de los materiales de trabajo de los censistas a más de 2200 puntos en todo el país, por la impresión de 1.500 toneladas de papel de alta calidad, para el armado de los cuadernillos censales, que si se pusieran uno al lado del otro darían la vuelta al mundo, por la tarea que implica el repliegue de esos formularios (una vez que sean completados con los datos de la población) al centro de procesamiento, donde serán leídos por lectoras ópticas de alta velocidad. Y sobre todo por el diseño conceptual, la metodología y el compromiso de batir récords en el procesamiento de los datos.

El 10 de diciembre sabremos cuántos hombres y mujeres habitamos el país a nivel nacional, provincial y departamental. La información completa se publicará en diciembre de 2011.

Quienes fatigan despachos ultimando detalles de la organización del Censo destacan la avidez que hay en varios municipios, más allá de los colores partidarios, por tener datos poblacionales actuales, oportunos y confiables.

Es que el último censo del 2001, que resultó de la postergación del trunco censo 2000 fracasó por errores de conducción, falta de organización adecuada y falta de suficientes estructuras alternativas de censistas cuando los docentes le pararon a Fernando de la Rúa.

No hay más que repasar las quejas que hicieron en su momento dirigentes del conurbano bonaerense como Alberto Balestrini, ya que barrios enteros de sus localidades fueron ignoradas por el operativo y se quedaron esperando en vano la llegada del censista. En el 2001 quedó demostrado que un censo no se hace en un escritorio. En el 2010 se espera poder demostrar que la información del censo es la materia prima para un Estado transformador.

Comentá la nota