Escribe: Gabriel Forte - La novia del imputado por el asesinato de Juan Ezequiel Alturria dijo que vive amenazada por familiares de la víctima y que por ese motivo debió abandonar su casa.
Escribe: Gabriel Forte
Redacción La Verdad
El miércoles 3 se conocerá la sentencia por el crimen de Juan Ezequiel Alturria. El Tribunal Oral en lo Criminal Nº 1 tendrá en sus manos el destino de Iván Bolado, único imputado del hecho, y para quien el fiscal de la causa Carlos Colimedaglia pidió 27 años de prisión.
Ayer, la novia del acusado, Soledad Díaz, dialogó con LA VERDAD y contó su versión sobre lo sucedido aquella fatídica noche de 2013. Además, aseguró que vive amenazada por familiares y amigos de la víctima, y dijo sentir miedo por lo que le pueda pasar de ahora en más.
Díaz llegó al diario poco después de las 19:30. Con muchos nervios y dolor contó lo que para ella es la verdad de lo sucedido ese primero de enero de 2013.
Según sus palabras, similares a las relatadas por Iván Bolado durante su declaración el miércoles último, la bala que mató a Alturria no salió de un arma portada por el imputado.
“Esa noche habíamos compartido la fiesta (donde hubo drogas) con Soledad Barbieri, algunos de mis hermanos y Miriam Alesio (declaró en el juicio). Nos fuimos a la casa de una amiga, pero Miriam se quedó porque no se sentía bien. Cuando llegamos nos pidieron si podíamos ir a comprar hielo y una gaseosa, por lo que decidimos pasar por casa para ver cómo estaban los perros”, empezó a relatar Soledad.
La mujer tiene tres perros como mascotas, a los que quiere como hijos. Eso lo dejó en claro varias veces, ya que una de las amenazas que esa noche le hicieron, según su versión, estaba dirigida a ellos. “Me decían que los iban a quemar vivos; yo amo a mis perros”, dijo.
Cuando llegan a la vivienda, Miriam le dice que lo estaba esperando Juancito (Alturria) y que este se había querido meter en la casa varias veces.
“Entre a mi casa, mientras Iván se quedó hablando con Juan. Con ellos estaba Rodrigo Gueri, y él vio que Alturria tenía una picana. El sonido que hacía me quedó grabado en la cabeza”, señaló la mujer.
A pesar de ser un testigo importante, o al menos parecerlo por haber estado en el inicio del problema, Gueri nunca fue llamado a declarar.
“Cuando volví a salir, Iván estaba forcejeando con Juan, se meten unos vecinos, amigos de él. Cuando dejan de forcejear, Juancito saca un arma y empieza a disparar. Todo esto está declarado en la causa”, aclaró.
Dijo que en ese momento María Calcagno, vecina de Díaz y tía de Alturria, se cae y se quiebra una pierna. La mujer dijo durante el juicio que le pidió a Juan que no tire más, porque ella estaba tirada cerca de Bolado.
Díaz dijo que tras eso se fueron nuevamente con Bolado a la casa de amigos, y que como a las dos horas Miriam la llama y le dice que le habían destruido la casa a cascotazos y tiros. “Me destruyeron la casa, me lastimaron a los perros”, dijo Díaz. “Quedaron varias marcas de las balas, al otro día encontré una conservadora que tenía un orificio de bala de lado a lado, que llevé a la DDI cuando fui a declarar y el fiscal la rechazó como prueba”.
La mujer contó que volvieron corriendo a la casa, debido a que el auto de Iván se había roto. “Nos quedamos ahí, escuchamos muchos ruidos, pensamos que eran fuegos artificiales, pero al otro día nos enteramos que hubo un tiroteo”, dijo.
La mujer siente mucha angustia por la situación que está viviendo. “Dicen un montón de cosas en mi contra; yo entiendo el dolor que están pasando, pero son los jueces los que deben decidir por la inocencia o culpabilidad de Iván”.
Además, remarcó que los hermanos Vega, por lo menos uno de ellos, declararon que habían disparado esa noche y que todavía tenían el arma en su poder. “Eso es muy raro, muy irregular”, señaló.
Para Díaz, el fiscal de la causa, Carlos Colimedaglia, tiene un “problema personal contra Iván. Muchos testigos me dijeron que el fiscal los mandó a llamar varias veces, como para obtener lo que quería”, dijo.
Marcó el relató de Marta Juárez como parte del despecho de la mujer hacia Bolado, con quien había mantenido una relación amorosa conflictiva.
“El resto de los testigos no vio a Iván disparar, nadie lo vio. Solo vieron una sombra, entonces como dicen que es él quien disparó. La única declaración fue la de Juárez, pero ella misma dijo que estaba drogada y borracha. Me parece que el fiscal está mintiendo y que lo que pidió es muchísimo”, dijo.
“Todos vieron que nos amenazaron de muerte”
Soledad Díaz se siente amenazada, vive con angustia desde aquella primera noche del año 2013. Contó que debido a eso tuvo que abandonar su casa, la que compró con mucho sacrificio, por las amenazas que recibía constantemente. Que se la iban a prender fuego, que le iban a matar los perros. Además, perdió el trabajo y la vida se le fue destruyendo de a poco.
“Lo único que pido es un juicio justo, pero eso no quiere decir que ellos salgan a decir un montón de cosas sobre mí. Mi vida cambió para siempre, perdí todo. Estoy haciendo un tratamiento psiquiátrico desde que esto pasó. No quiero que hablen más de mí, yo de ellos no digo nada”, señaló.
Soledad dijo que Bolado se escapó y permaneció cinco meses prófugo porque sintió miedo de lo que le podía pasar. “El ya tenía mala fama y temía represalias de la familia de Alturria”, dijo.
Contó que el día del disturbio en Tribunales le robaron a ella y a los familiares de Iván todas las pertenencias, que habían sido dejadas dentro de la sala en la parte trasera. Nadie se hizo responsable y Díaz dijo que ya realizó la denuncia correspondiente y que va a solicitar en fiscalía que se pidan las grabaciones de la audiencia.
La mujer volvió a remarcar su relación con sus perros. “Los tuve que separar, porque me amenazaban que los iban a prender fuego. Cómo no voy a abandonar mi casa, cómo hago para quedarme ahí. No quiero que me difamen más, yo no estoy mintiendo, yo estoy contando mi verdad”.
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