Los campos sembrados en fechas tempranas se encuentran en formación de vainas y sería deseable que reciban nuevos aportes de agua para expresar su potencial de rinde. En algunas zonas comienza a sentirse la falta de precipitaciones, por lo que los técnicos especializados aseguran que son necesarias inminentes e importantes lluvias.
Luego de las abundantes y -en la mayoría de los casos- excesivas lluvias registradas de agosto a diciembre, “el balance hídrico comenzó a reducir la humedad en exceso que se presentaba en la región núcleo. Este balance surge de la diferencia entre los aportes de agua por lluvias que llegan al sistema y las pérdidas por evapotranspiración y drenaje -en las últimas semanas fue negativo- por las fuertes condiciones desecantes a causa del viento, sol y elevadas temperaturas. Esta desecación se da principalmente en los niveles más superficiales de los perfiles”, señala el informe.
Por este motivo, en el caso del maíz, los lotes sembrados temprano que se encuentran con las raíces desarrolladas en profundidad y que prácticamente han finalizado su período crítico siguen con excelentes perspectivas de rinde, ya que el agua no ha sido una limitante y aún cuentan con reservas para continuar su desarrollo. Los sembrados tardíamente, con el sistema radicular a nivel superficial, acusan en las zonas menos favorecidas falta de agua, pero no es de gravedad la situación por el momento.
Para la soja es similar el contexto y el estado va de bueno a excelente. Igualmente, los lotes sembrados en fechas tempranas se encuentran en formación de vainas y sería deseable que reciban nuevos aportes de agua para expresar su potencial de rinde. Las sojas de segunda o sembradas tardíamente sienten el déficit hídrico en algunos casos pero podrían continuar sin inconvenientes su evolución de presentarse nuevas lluvias.
Mención aparte merecen los efectos negativos de los excesos de agua de la campaña, que además de las pérdidas de superficie por anegamiento, al retrasar las siembras, redujeron los rindes potenciales, sobre todo en el caso de las sojas sembradas en diciembre y enero. También fue dificultoso el control de malezas ya que faltó piso para las labores, a lo que se le sumó la creciente presencia de malezas tolerantes a glifosato.
Se reportan ataques de isocas bolilleras y medidoras afectando el stand de plantas en sojas sembradas recientemente, y área foliar y estructuras reproductivas en cultivos más desarrollados.
En Pergamino
En Pergamino y la zona, las últimas lluvias y chaparrones tuvieron una pobre actuación. En el casco de Pergamino se contaron 7 milímetros, en Carabelas 16 milímetros y en Rojas hubo 40 milímetros que fueron muy bienvenidos. Los ingenieros con los que LA OPINION tomo contacto para conocer sus apreciaciones comentan que el estado de los cultivos es muy bueno, que se están desarrollando bien y que, si bien no muestran signos de estrés, en estas últimas semanas ha aumentado la demanda atmosférica con la continuidad de las altas temperaturas y los vientos. Esto hace que se empiecen de a poco a observar “manchoneos” en función de la calidad de los lotes. A los cultivos de soja en general se los observa entre R3 y R4. Se aprecia una incidencia de “Mancha marrón”, por lo que están prontos a ser aplicados, sobre todo los lotes más avanzados. A su vez los profesionales alertan que empieza a aumentar la presencia de “Medidora” en los recuentos y que se notan fuertes ataques con oruga militar y la oruguita de la verdolaga.
En maíz los lotes de la primera tanda sembrada podrían alcanzar rindes por encima de los 100 qq/ha. Para el resto, unos chaparrones en la próxima semana serían un muy buen sostén para mantener las expectativas.
Consultado sobre la situación de la soja de primera en el Partido de Pergamino, el ingeniero agrónomo Marcelo Arriola aseguró que lo que se pudo sembrar y no se inundó está “en muy buenas condiciones”, pero advirtió que en los últimos días la situación “se zonificó bastante porque en algunas regiones llovió más que en otras, entonces en donde no se registraron lluvias se nota la falta de agua. De llover en los próximos días le vendría muy bien a la soja de primera. Está faltando un poco de agua, hace unos 10 ó 15 días que no tenemos una buena lluvia. Por ejemplo en Carabelas hace unos días se registraron de 40 a 50 milímetros, por lo que los cultivos están excepcionales, en cambio en Mariano H. Alfonzo, que está enfrente, la soja está empezando a sufrir, se nota el déficit hídrico en un momento crítico porque ya está definiendo rinde”.
En relación con la soja de segunda, el consultor privado de nuestra ciudad dijo que a la que fue sembrada un poco más tarde de lo habitual “le falta agua en un momento en que está en estado vegetativo, todavía no está definiendo rinde”.
Con respecto a las enfermedades de fin de ciclo, Arriola sostuvo que existen algunos pocos lotes afectados por “Mancha ojo de rana” y muchos con “Mancha marrón”.
La soja necesita agua
El ingeniero agrónomo Daniel Lavezzari también coincidió en que la soja de primera “viene bastante bien” debido a los excesos de precipitaciones de noviembre y la primera parte de diciembre. “Por supuesto que tenemos una amplia gama de fecha de siembra con respecto a soja de primera por los excesos de lluvias que se dieron en octubre, noviembre y diciembre, por lo que hubo dificultades para entrar a los lotes y para poder cerrar la siembra. Pero en líneas generales los cultivos están bien, con un buen crecimiento, un poco frenados en los últimos días porque hoy, al revés de los meses mencionados, falta agua. Tenemos días que, si bien las temperaturas no son extremadamente elevadas, hay mucho sol y viento, lo que ha ido produciendo un agotamiento en la reserva de agua, sobre todo en las capas superficiales”.
Es por este motivo que el consultor privado aseguró que todos esperan que en los próximos días se produzca una lluvia interesante y generalizada. “No estamos en una situación ideal u holgada en cuanto a disponibilidad de humedad, pero tampoco en una situación extremadamente crítica –aclaró-. Todos los cultivos están necesitando agua, lo que es soja de primera en cualquier fecha de siembra está necesitando una lluvia importante. La sembrada entre el 20 y el 25 de octubre ya está en plenitud de vainas y en pocos días comenzará con el inicio del llenado de grano, que justamente es el período más crítico para necesidades de agua. Con respecto a sojas sembradas más tarde, que pueden estar hacia fin de floración o principio de formación de vainas, no es un período tan crítico pero necesitaría agua para ‘pegar un estirón’ y así cerrar los surcos”.
Daniel Lavezzari coincidió con las palabras de Marcelo Arriola en el sentido de que la enfermedad que más se ve en la soja de la zona es la “Mancha marrón”: “El disparador para el progreso de esta enfermedad son las lluvias, justamente porque la enfermedad asciende en la planta hacia estratos más superiores por el salpicado de las gotas del agua de lluvia. Como hace muchos días que no se registran lluvias interesantes, la enfermedad está detenida pero está presente, no hay ninguna duda, las enfermedades de fin de ciclo como ésta son enfermedades ocultas”.
El área de siembra de soja de primera y de segunda en el Partido de Pergamino es igual o apenas superior a la de la campaña anterior, esto es unas 130.000 a 140.000 hectáreas, con lo que ubica al cultivo como el principal en dicha jurisdicción. En relación con la soja de segunda, Lavezzari indicó que “costó mucho trabajo implantarla” debido a que las lluvias de noviembre y diciembre demoraron que se secara el rastrojo de trigo y de cebada: “Los lotes no se secaban y no se podía sembrar, de manera que la soja de segunda sufrió un desplazamiento en su fecha de siembra. Las zonas más comprometidas del Partido en cuanto al agua, como El Arbolito, La Vanguardia, Manuel Ocampo (hacia la ruta a Bigand) hace muy pocos días que pudieron terminar de sembrarlas. Están naciendo bien y son los lotes que más humedad conservan en este momento, con una soja recién emergida”.
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