Llegó el verano y no deseo dejarme guiar por un exceso de calentura, pero cuando veo que hay cosas que se hacen mal, es mi deber hacerlo notar.
Me desasné sobre el tema y la ley dice que se pueden colocar reductores de velocidad, luego de un estudio y lo que se permiten son "mesetas" que deberán tener una altura de 5 cms. y un ancho de 2 metros con superficie corrugada y una rampa de ascenso y descenso de 1 metro cada una.
Entonces observamos con horror que luego de gastar pintura en la lomada frente a la Escuela 7, se destruyó media calzada y se fabricó otra lomada de menor altura pero que no tiene las medidas que marca la Ley.
Me acusaron de poner palos en la rueda y no es así. Alguien dio esas órdenes, cuando se pintó, cuando se destruyó y cuando se hizo nuevamente mal. De esta forma se está dilapidando los dineros del pueblo.
Como usuario de la vía pública tengo derechos y obligaciones y hoy solicito públicamente que se termine de improvisar. Muchas voces se han levantado contra los asesores que cobran mucho dinero y no cumplen sus funciones.
Y también mi queja es para los funcionarios que hacen oídos sordos cuando humildemente le hacemos ver algún problema o le señalamos alguna denuncia como la pintada y obstrucción de un cartel de seguridad vial sobre calle Belmartino que sigue tapado y pintarrajeado y hay responsables identificados que no habrían sido castigados.
Estamos hartos de "espejitos de colores". Solo pedimos que cada uno cumpla con sus obligaciones y que los responsables de cada área que no sean capaces o no se encuentren cómodos en sus puestos, dejen el lugar a otros con ganas de trabajar.
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