El representante de la Lista Blanca para las internas del MPN del 20 de febrero acentúa sus críticas hacia la gestión de Sapag. Volvió a fustigar la “entrega” a las corporaciones sindicales. Estuvo en Taquimilán y Chos Malal.
El precandidato a gobernador por la Lista Blanca del MPN estuvo el jueves en Taquimilán, y el viernes en Chos Malal, donde concretó dos encuentros.
Cada vez más crítico hacia lo hecho por el gobierno en los últimos tres años, Sobisch dijo que “se cedió el poder a determinados sectores, que no lo consiguieron con proyectos, sino con cortes de rutas y agresiones”.
Para el candidato blanco, “las corporaciones ocupan lugares que le correspondían al MPN”, y enfatizó que “nuestras herramientas serán las urnas, que debemos cargar de votos para demostrar que hay un pueblo que está de pie”.
Los dirigentes de la Lista Blanca encontraron en Taquimilán, según afirmaron, una “fuerte preocupación” por la paralización de “obras fundamentales”. Pusieron como ejemplo una escuela que sigue sin terminar.
“Esa escuela que está paralizada la voy a terminar inaugurando yo”, sostuvo Sobisch. Siempre en el mismo tono, se comprometió a concretar otras obras que la localidad reclama desde hace tiempo, en el caso de llegar a la gobernación: la planta de gas y el sistema de agua potable.
En un contexto de campaña que se distingue por la señalización permanente de la “ausencia de gestión” que le atribuye a su competidor, Jorge Sapag, aludió que esas obras “representan 5 millones de pesos de un presupuesto de 7.500 millones”.
En Chos Malal, el candidato blanco tuvo un encuentro con mujeres: más de 100, aseguraron desde su oficina de prensa, que plantearon problemas “con eje en la falta de garantía a los cuatro pilares fundamentales dentro de la estructura de la familia y el Estado: salud, educación, seguridad y fuentes de trabajo”.


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