“Ya nadie toma en serio las denuncias de algunos radicales como las del senador (Luis) Naidenoff o las de mi colega (Martín) Hernández, cansan a todos con sus imputaciones “marketineras”, así que esta por el caso de La Primavera es una de las tantas de ese tipo”, sostuvo el diputado provincial del PJ, Alberto Sánchez.
Enfatizó el legislador que “realmente ya no me sorprende la actitud de estas dos personas, quienes nos tienen acostumbrados a las denuncias “marketineras”, incluso no vacilan en hacerlo a costa de la desgracia ajena en aras de apuntalar sus ambiciones políticas. No me cabe ninguna duda del trasfondo netamente político de todo esto, lo mismo que hacen otros como el padre (Francisco) Nazar y (Vicente) Joga, los que bajo un supuesto frente social donde se juntan, traman todas estas estrategias mediáticas”.
Sostuvo que “es gente que trabajan en equipo para hacer estas denuncias rimbombantes, pero que no les interesa en lo más mínimo no sólo los aborígenes, sino de ningún formoseño, porque con sus actitudes causan tremendo daño y desprestigio a la provincia, como ese indígena Félix Díaz, quien anda peregrinando por los canales porteños, y dentro de su secuencia de recorridos por los programas televisivos viene dejando una estela de contradicciones”, acusando incluso a este a que “ se arroga una representación que no es tal, es un autentico embustero, se hace llamar cacique cuando no lo es, es un funcionario del INADI devenido en agitador social”.
“Todos son monotemáticos, hablan de lo mismo, y quedó al descubierto en todo este peregrinaje la total contradicción, lo mismo que otros dirigentes opositores que recorren todos los canales, y en cada caso dicen algo diferente”, acusó Sánchez.
Dijo que “los legisladores radicales y sus aliados de ocasión no tienen la grandeza de analizar este tema desde el punto de vista institucional y como corresponde, porque no les conviene, queda al descubierto la verdad, y como esa autenticidad no les encaja políticamente, entonces se amparan en la misma estrategia de mediatizar todas las mentiras, incluso llegando a la justicia con esto. Esto e lamentable, más aun viniendo de gente que ostenta funciones pública y que producto justamente de tanto manipuleo se llega a un estado situacional donde se perdieron dos vidas en la zona de La Primavera”.
A modo de robustecer sus dichos de “permanentes contradicciones en las que estos incurren, afirmó que “cuando ocurrió ese trágico desenlace estos mismos dirigentes opositores decían que los aborígenes tenían un par de palos y nada más, y ahora en su denuncia “jurídica-mediática” admiten que estaban armados, una prueba más de sus tantas cmentiras”.
Entiende Sánchez que “palabras más, palabras menos, para Díaz y otros que lo envalentonan como el cura Nazar que es uno de los vivos de la política, bajo el argumento de que los antepasados indígenas habitaron estas tierras, cualquier porción de territorio es de su propiedad”.
“Y cargo las tintas sobre este cura, cuya misión evangelizadora es pobrísima, porque de los 42 mil aborígenes, creo que no son más de dos mil los católicos, porque en vez de pacificar, es solo un agitador social, además de rasgos mesiánicos y de una extrema soberbia, como algunos de sus dirigentes que eran sus aliados ahora descubren y huyen espantados de su lado”, enfatizó.
Concluyó afirmando que “ninguno de ellos hace mínima referencia a las más de 300 mil hectáreas de propiedad con títulos que se les dio a los indígenas y otras legislaciones de avanzada que como en ninguna otra parte se los reivindica y se los incluye socialmente en todo sentido”.

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