Sitraic movilizó en “repudio a la violencia sindical de la Uocra”

El gremio de la construcción constituido en 2009 marchó ayer desde Laprida e Yrigoyen hasta el predio donde se construye un supermercado. Criticaron el “ataque” propiciado hace 15 días en ese escenario, cuando reclamaron la ampliación de puestos de trabajo en blanco. Acusan al sector de Gerardo Martínez de acaparar empleos para sus adeptos y presionar a quienes se organizan para mejorar sus condiciones laborales.
“¡Se va a acabar, se va a acabar, la burocracia sindical!”, coreaban de a grupos las 150 personas del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Construcción y Afines (Sitraic) que ayer repudiaron la “violencia de la patota de la Uocra” ejercida el miércoles 2 último cuando reclamaron la incorporación y regularización de trabajadores en la obra de un supermercado en Las Heras y Almafuerte. Hasta esa esquina se movilizaron, donde los esperaban al menos tres decenas de policías.

El mediodía lomense encontró en Laprida e Hipólito Yrigoyen un conglomerado de chalecos rojos con el nombre del gremio, más banderas del Partido Obrero, el Movimiento Quebracho, las Asambleas del Pueblo y el Movimiento Brazo Libertario, entre otras. Todas acompañaban la acusación de “complicidad” entre las fuerzas de seguridad y la cadena de mandos políticos para los ataques que, sostienen, inició un conjunto de integrantes de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina hace 15 días cuando les reclamaron que abrieran la oferta laboral para personal no alineado a ese sector dirigido por Gerardo Martínez. En esa pelea hubo dos mujeres y un hombre heridos.

En el distrito “el 60 por ciento de los trabajadores está precarizado, un fraude laboral, con un límite salarial que es un desastre, de 2.400 pesos”, denunció ante LA TERCERA Víctor Grossi, secretario general del colectivo impulsor del acto que luego se trasladó hasta el predio donde se erige un futuro Carrefour. “Planteamos llegar a una paritaria local, pero en frente tenemos a la patota que defiende a las empresas y oficia como represión tercerizada”, disparó el referente.

Ya en el segundo escenario de protesta, una caravana recorrió la manzana del conflicto ante la mirada de formaciones de entre ocho y diez efectivos en cada puerta de acceso a la zona de labores, detrás de las que se observaban sujetos referenciados como socios de la rama cuestionada, a la que Sitraic pertenecía hasta mediados de 2009. “¡Todos tienen que tener cascos como ustedes!”, se escuchaba desde el montón protestante, porque siquiera los mínimos elementos de seguridad están presentes, sostienen, en las tareas ordinarias de quienes se dedican al rubro.

“Si realmente cumpliesen las leyes que existen, deberían garantizar que podamos realizar una asamblea” para plantear sus propuestas como gremio autónomo, planteó frente al portón de Las Heras Juan Carlos Beica, militante de Convergencia Socialista e integrante de la Comisión Directiva del Sindicato. Sin embargo, cuestionaron, se producen “aprietes” a quienes deciden apartarse de la rama madre para elegir otros delegados.

Por su parte, Fernando Bruni, representante de la mesa de conducción de Proyecto Sur lomense, explicó que su presencia en la marcha estaba movida por la “solidaridad contra la violencia”, en tanto que recalcó: “Defendemos la movilización de trabajadores o desocupados porque están en su derecho y, si son reprimidos, nos vemos en la obligación de darles nuestro apoyo como fuerza política y ciudadanos”. En sintonía se manifestaron los miembros de la Juventud Radical y las Asambleas del Pueblo, también presentes.

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