La alta tasa de mortalidad infantil sigue generando preocupación y obliga a instrumentar medidas para encauzar este indicador.
Cualquiera que ingrese a la página de Internet del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires accede a información sobre la realidad del sistema sanitario de cada ciudad del territorio bonaerense. Lo hace a través de indicadores estadísticos que revelan aspectos del estado de salud de la población.
En ese universo de datos, que en sí mismos no representan más que una estadística, el más sensible de todos y el que habla con más precisión del perfil sanitario de un determinado lugar, es el de la mortalidad infantil. Porque en ella se entrecruza el trabajo de todos los actores involucrados en la prevención y atención de la salud. Y porque es el que refleja cuánto hace una sociedad por la sanidad de sus nacimientos.
Según cifras definitivas publicadas por el Ministerio de Salud, durante el año 2009, la mortalidad infantil de Pergamino fue de 17,1 por mil, una cifra que está por sobre la media provincial indicada en el 12,4 por mil.
La problemática local encuentra su talón de Aquiles en el alto número de decesos que se producen en bebés de menos de 28 días y la alta tasa de mortalidad neonatal, lo que habla de causalidades asociadas con la prematurez de los recién nacidos y con la falta de conciencia respecto de la importancia de los controles durante el embarazo. También revela las deficiencias de un sistema y de una metodología de trabajo que aunque se ha esforzado por centrarse en esa cuestión, por múltiples razones parece no haber conseguido las metas que se propuso.
Salvadas ya las discrepancias entre el Municipio y la Provincia de Buenos Aires por la configuración del indicador, las cifras oficiales delatan la realidad que más duele. Y la que más exige.
En este marco, una cifra hizo saltar la estructura del sistema sanitario local y lo puso frente al desafío de replantearse las estrategias. Según la consideración de las propias autoridades locales, la mayor responsabilidad en conseguir estas transformaciones recae sobre el sistema público, por cuanto en él se atiende el 60 por ciento de los embarazos.
En este marco, y superada la crisis que motivó el alejamiento de varios funcionarios, todos los dispositivos del sistema sanitario se focalizaron en el delineamiento de nuevas estrategias que se complementarán con las que ya se venían aplicando.
Según los anuncios efectuados por el propio secretario de Salud del Municipio, “todos van a trabajar en los barrios, todas las asistentes sociales estarán en los barrios, habrá menos trabajo de escritorio y menos papelería y más trabajo con la gente”.
“Esto es lo que se conoce como ‘trabajo hombre a hombre’ y ésta es la única forma que yo conozco, porque los problemas de la comunidad se resuelven junto a la comunidad y no mirando a la comunidad”.
Estrategias
En este marco, mañana habrá una reunión de gabinete ampliada en la que los funcionarios de la Secretaría de Salud y Acción Social presentarán al intendente municipal y a los secretarios de las distintas áreas el programa de trabajo para lo que resta del año. El eje de esa presentación estará puesto en el fortalecimiento de las estrategias del Programa Materno Infantil (PMI).
El sistema sanitario local parece avanzar hacia una metodología de trabajo que implicará salir de los consultorios y abrirlos. Salir de los escritorios y de la burocracia para avanzar hacia una intervención más eficiente y coordinada. También orientada a construir puentes que estén ajenos a las coyunturas políticas y que consigan articular con mayor solvencia el accionar de los Centros de Atención Primaria y el Hospital “San José”.
Como parte de las iniciativas que serán presentadas aparece el fortalecimiento de los consultorios de alto riesgo, el programa de Salud Rural y las intervenciones de la Unidad Sanitaria Móvil en sectores periféricos.
También se presentarán aspectos de la tarea que se desplegará con el Hospital para la conformación de un registro único de embarazos y el establecimiento de pautas para lograr definitivamente la captación, seguimiento y control de embarazadas. Y en otro plano también aparece entre las estrategias la puesta en marcha de un programa de investigación y vigilancia epidemiológica en salud mental.
Una mirada externa
Como parte de las estrategias para mitigar la mortalidad infantil, el Municipio pedirá el asesoramiento de expertos internacionales. Entre el 7 y el 10 de septiembre estarán en Pergamino la doctora Josefa Aguayo Maldonado y el doctor Pedro Pablo Bonal Pitz, pertenecientes a la Escuela Andaluza de Salud Pública. La capacitación estará orientada a profesionales y agentes sanitarios del sector público y privado y busca “fortalecer sinergias y mejorar las prácticas operativas”.
La agenda contempla también una charla abierta a la comunidad que se concretará el miércoles 8 de septiembre de 18:00 a 20:00 en el Concejo Deliberante.
El objetivo de la conferencia, titulada “Mortalidad Infantil, como prevenirla y combatirla”, es sensibilizar e informar a la comunidad acerca de las causas y las formas de disminuirla. También se espera la participación de municipios de la zona, ya que se busca mejorar la colaboración con localidades aledañas y de la Región Sanitaria IV.
Los expertos españoles, dueños de un importantísimo currículum, visitarán Pergamino en el marco del Programa Hispano Argentino sobre Gobernabilidad y Administración. Este programa internacional se desarrolla en el marco de la Unidad Ejecutora de Programas con Financiamiento Externo dependiente de la Dirección General de Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto y que cuenta con financiamiento de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
Directores
En las últimas horas, y en lo que parece un contrasentido respecto de la celeridad que se requiere para la puesta en marcha de algunas acciones, se conoció que la doctora Beatriz Pierro no podrá asumir como directora de Atención Primaria, en función de una incompatibilidad con un cargo que ocupa en el Hospital San José.
Fuentes cercanas a la Secretaría de Salud indicaron que se demorará su designación y que el cargo quedará vacante hasta tanto se destrabe una cuestión administrativa que le impide asumir la función para la que fue convocada. Mónica Argento, en tanto, ya está a cargo de la Dirección de Planificación y Gestión de Programas de Salud.
En este contexto, se suspendió la ceremonia de asunción que había sido anunciada por el doctor Néstor Pobliti cuando se confirmaron los cambios en el gabinete sanitario.
Expectativas
Con expectativas sobre el curso que seguirán algunas de las acciones que, traducidas en programas, se irán desagregando con el correr de los días, la tarea que Pergamino debe emprender para revertir los índices de mortalidad infantil es sin dudas titánica. Comprometerá a todos los actores del sistema sanitario y a toda una comunidad que no puede ser testigo sino protagonista de esos cambios.
Comentá la nota