El Concejo Deliberante de Villa Mercedes, produjo una reglamentación sui generis respecto de la rendición de cuentas de los funcionarios públicos en cuanto a sus patrimonios personales. Con ello, el desgobierno municipal (y provincial) continúa aportando despropósitos a la vigencia del sistema republicano de gobierno.
Igualdad ante la ley: escasamente cumplida, pues quien tiene dinero accede sin problemas a la justicia, a la salud, a la educación. Quien no lo tiene, se las arregla como puede, dentro del perverso neoliberalismo que impera en San Luis, que de Peronismo no tiene nada;
Elección popular de las autoridades: amañada y tramposa desde 1983 a la fecha;
División de poderes gubernamentales: inexistente en San Luis desde 1976. Nada cambió, en ese sentido, desde la dictadura militar hasta el presente;
Periodicidad de los mandatos: Incumplida. Establecieron la reelección indefinida del gobernador y eliminaron la prohibición de que el mandatario sea reemplazado por un familiar. Todo para perpetuarse en el poder. La reforma por la no reelección es una ficción.
Responsabilidad de los funcionarios públicos: Se trata de la responsabilidad civil, penal y administrativa por mal desempeño, faltas o delitos en el ejercicio de las funciones. En la Nación Argentina no debe haber funcionarios que actúen sin responder de sus actos. En San Luis nada de ello se cumple. A punto tal, que ahora, quieren hacernos creer que rendirán cuentas de sus evoluciones patrimoniales, pero los ciudadanos no tendremos acceso a la información.
En consecuencia, ¿Cómo haremos para conocer cuánto crecen económicamente y por qué motivos?
Por ello, es indispensable que desde las fuerzas políticas alternativas, alentemos que sea, por ejemplo, Poder Ciudadano, quien controle los dineros que se manejen en las campañas electorales y luego, los bloques opositores, ejerzan el control de la administración de los dineros públicos.
Lo dispuesto por el oficialismo en el Concejo Deliberante de Villa Mercedes, constituye una prueba más del manto de encubrimiento que se tiende sobre los dineros que se llevan los funcionarios. Así, nos quieren llevar a que nada se sepa sobre los responsables de los dos millones doscientos mil; del escándalo de las cuentas bancarias; de las plantaciones de azafrán; de los sobreprecios de las obras de iluminación; del dinero que gastan en los nuevos nomencladores en 725 esquinas de Villa Mercedes y de tantos otros casos de clara corrupción.
Otro atropello al sistema republicano de gobierno, que tendrá su límite cuando los honestos gobiernen y los corruptos vayan a la cárcel y devuelvan lo que se llevaron indebidamente.-
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