Por 35 años, José Rolando Nehin fue miembro del Ejército Argentino que hoy conmemora su 204 aniversario. Se jubiló y contó detalles sobre su labor al frente de Ceremonial y Protocolo de la institución.
Lo más difícil para comenzar con las tareas de su nuevo puesto fue aprender cómo dirigirse a los civiles. ‘Estaba acostumbrado a poner cara seria y a hablar fuerte y con determinación. Me di cuenta que eso podía a espantar a la maestra que me llamaba para solicitar la presencia de la Banda de Música del RIM 22 en su escuela, o la preparación de algún locro, por ejemplo. Es por eso que de a poco fui aprendiendo a suavizar los modales y se me hizo costumbre. En el regimiento me saludan los soldados como deben y yo nunca les respondo con una venia militar, sino con un “hola m’hijo”, dijo Nehin.
El primer trabajo que desempeñó en su nuevo rol fue la organización del desfile militar un 25 de mayo. Nunca imaginó que 22 años más tarde organizaría la misma fecha Patria, pero por última vez. Es que el domingo pasado se despidió de su puesto. Y con una sorpresa que, según dijo, guardará como un recuerdo inolvidable. ‘Cuando los miembros del RIM 22 avanzaron, el locutor de Gobierno pidió por el micrófono, un aplauso para mí. Luego, el gobernador Gioja y el intendente Lima bajaron del palco para darme un abrazo’, dijo.
Organizar locros y chocolates, y pautar la actuación de la Banda de Música del RIM 22 en escuelas y demás instituciones, fueron las tareas que formaron parte de su agenda diaria. Y que lo llenaron de satisfacciones. ‘Creo que con estas actividades le mostré a los chicos la otra cara del Ejército y la importancia de las tareas sociales que desarrolla. Sólo espero haber hecho bien mi trabajo’, agregó.
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