Silencio oficial ante la agresión al secretario Olivares en la Ribera

Durante la jornada de ayer, pudo rearmarse en parte, la historia de lo ocurrido al cierre de la jornada anterior y que tuvo al secretario de Medio Ambiente, Claudio Olivares, revolcado por el piso producto del ataque, frente a la mirada atónita de agentes de la policía local.
Se trata de un hecho que ocurre casi en simultáneo con el episodio vivido en el Congreso Nacional en el que una diputada nacional aparece dirimiendo sus diferencias mediante un trompis .

En Quilmes, lo ocurrido, por un lado representa una expresión más del clima que se respira en muchos barrios, y también una muestra del desgaste que suponen 35 meses de relación entre la administración municipal con los vecinos. Durante toda la jornada de ayer viernes, ningún funcionario del gobierno municipal salió a apoyar al secretario de Medio Ambiente, luego de que resultara virtualmente linchado por vecinos de la ribera. Tampoco hizo comentarios públicos el Intendente Gutiérrez.

LE PEGARON A OLIVARES

Que un Secretario del gabinete, un oriundo de Quilmes, termine con su humanidad esparcida por el suelo, y una bolsa de hielo en la mano, es una imagen fuerte. Como antecedente, cabe recordar el pésimo momento que vivió el propio Gutiérrez a poco de asumir, cuando un sábado por la mañana se presentó junto a los colaboradores de aquel entonces en el barrio La Arbolada, dónde también hubo escenas de pugilato. El otro momento de máxima tensión, lo vivió Gutiérrez en la manifestación en reclamo de seguridad ocurrida tras la muerte del Farmacéutico Pérez, en la esquina de Andrés Baranda y Carlos Pellegrini, aunque en ese caso, la rápida retirada del Jefe Comunal no dio lugar a extremos.

LE PEGARON A OLIVARES II

El dato que complica cualquier explicación apresurada de los factores que pudieron reunirse en el episodio, es que a diferencia de lo ocurrido en casi toda la extensa franja este del Distrito, en las elecciones legislativas del 2009, Gutiérrez ganó en la zona de la Ribera.

Durante la jornada de ayer, hubo quienes explicaron lo ocurrido en el desgaste del idilio que muchos dirigentes y vecinos sostuvieron con la administración que prometió poner a Quilmes de cara a la Ribera y que no ven ningún avance en ninguno de los anuncios conocidos.

Más allá de cualquier consideración en ese terreno, lo ocurrido esconde el funcionamiento habitual y claramente explicable de las empresas de volquetes a esta altura, acostumbradas a trabajar sin control y muy lejos de la mirada fiscalizadora del Estado.

Su negocio habitual es cobrar por el alquiler de un container; el contratante por su parte, paga para que alguien se lleve lo que ha dejado de resultarle útil. ¿Dónde descargan los contenedores esas empresas? Dada necesidades de relleno de los barrios, resulta lógico pensar que cobren o aún paguen por descargar sus distintos contenidos, sin ningún filtro previo.

EL NEGOCIO DE LOS VOLQUETES

Como se sabe, la esencia del servicio de volquetes, responde a las necesidades más diversas de la población, para deshacerse de cualquier tipo de materiales que pasan a ser tenidos como desechables, así aparecen contenedores a la puerta de una casa de familia que puede estar desalojando un galpón al fondo de la casa, como demoliendo parte de la vivienda. Otro uso clásico es cuando se produce alguna excavación, como por ejemplo para la construcción de una pileta de natación y se necesita sacar tierra de algún terreno.

EL NEGOCIO DE LOS VOLQUETES II

Hasta aquí reseñamos contenidos muy valiosos para la empresa que los retira, ya que pronto logrará venderlos como relleno en los sectores del Distrito que luchan contra las depresiones geográficas; la zona de la ribera es un clásico.

Sin embargo, no todos los residuos que se manipulan en la ciudad, pertenecen a esta categoría Premium. La ausencia de controles de tránsito, y de inspecciones en materia de Medio Ambiente que generen conciencia ecológica cuando se está ante desechos peligrosos, alimenta la cultura del siga siga , que en este caso, puede mezclar escombros, tierras, o desechos de buena calidad, con residuos peligrosos engañando a los destinatarios, en este caso, los vecinos de la ribera.

Según la historia, las empresas de volquetes estarían pagando para entrar a volcar a ciertos barrios de la ribera. Uno de ellos es el que tuvo al secretario Olivares por protagonista.

PORQUE LE PEGARON

La pregunta del millón es porqué tanta violencia de parte de los vecinos. La respuesta se puede desprender de la historia que hemos relatado. Olivares llegó al barrio con la intención de secuestrar el camión que estaba en plena tarea. Lo acompañaba la policía, de modo que el funcionario tenía plena conciencia de lo peligroso de la tarea que encabezaba. Dicho sea de paso, hace rato que dejó de ser normal que éste o cualquier otro secretario, en persona, aparezcan en un barrio dispuestos a modificar alguna situación presente.

Claro que también, momentos antes de la agresión, un piedrazo impactó en la luneta trasera del auto que la empresa de recolección de residuos, Covelia, pone disposición del área de Medio Ambiente. Ese fue el primer paso de lo que vendría contra el funcionario.

Cabe agregar que el único funcionario que se acercó fue el subsecretario de Seguridad, Orlando Segura, y luego el subsecretario de comunicación, Alejandro García.

PORQUE LE PEGARON II

Buscando explicar por qué le pegaron a Claudio Olivares, surge también el tono al que seguramente debió apelar el funcionario para hacerse respetar, que por su parte estaba acompañado por un patrullero.

La escena, en contraste con la baja estima que viene cultivando la administración municipal, puede haber detonado. Cabe recordar que los vecinos tienden a referirse a la Delegación o Subdelegación de su zona, para descargar críticas por reclamos sin atender.

Si se hubiera dado el caso que alguna empresa de volquetes pagó por descargar cierta cantidad de materiales o residuos en la propiedad de algún vecino de pocas pulgas, las cosas pueden encontrar cierta explicación.

Las combinaciones que pudieron aportar al libreto de las escenas de pugilato vividas anteayer, son variadas y seguramente alimentarán más de una conversación de café.

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