Mientras desde la Cámara de Turismo se insiste con que “la temporada catamarqueña en enero superó todas las expectativas”, gerentes hoteleros y gastronómicos aseguran que no fue así.
En un recorrido por los principales comercios de comidas del centro capitalino, afirman que la sensación es la misma en la gran mayoría. Para Valeria Dalmas Videla, a cargo de la Administración del Restorant Richmond, la actividad en enero fue regular y muy similar a años anteriores –en los cuales el Dakar no era la “vedet” del verano catamarqueño-, y que sí se trabajó, pero que no hubo incrementos, ni mayor concurrencia, en comparación con el mismo mes de 2012.
“Con todo lo referido al Dakar, se trabajó dentro de lo normal. Pero se podría hacer mucho más desde el Municipio, sin dudas. Además hay que tener en cuenta que el Dakar pasó dos veces por la provincia” aseguró Dalmas Videla. “Por lo que es la tradición de los meses de enero, se podría decir que este mes no fue tan malo. Pero decir que a nivel turístico fue ‘muy positivo’ creo que dista mucho de lo que realmente es” aseguró a nuestro diario.
“Se puede comprobar sólo mirando el salón. Son las 20:30 de un martes, y hasta ahora sólo vendimos un café” aseguró un mozo de El Richmond, el bar más tradicional de Catamarca.
Desde la Municipalidad no se quedan atrás, en cuanto se trate de llenar números ficticios, contrastables con una simple mirada por las calles de la ciudad.
Cristian Guillou, a cargo del Área de Turismo en la Municipalidad, hace un balance poco serio respecto de lo que fue el “éxito” de la propuesta turística en la ciudad capital. Asegura, entre otros caballos de batalla, que el Camping Municipal tuvo una ocupación del 80% todo el mes. Olvidando, o escondiendo en su declaración, que el camping es visitado ampliamente por los mismos capitalinos, de manera constante en búsqueda de palear el calor a la vera del río. O Evidenciando para el funcionario, que los ciudadanos de la capital hacemos “turismo” en el Camping.
Lo que el Dakar realmente dejó
Para Jorge Carabús, los números “positivos” de enero tienen que ver con el paso del Rally Dakar por el interior provincial. Llama la atención que un evento que moviliza a miles de personas, -no sólo desde la organización misma del rally mundial sino por lo que convoca- sólo haya significado un casi desapercibido incremento en la plaza hotelera. Para un evento de estas magnitudes, y teniendo en cuenta lo que desde el sector hotelero aseguran, no se trataría de una movida turística significativa.
Un ejemplo en el interior provincial es más que contundente. Lo sucedido en la localidad de Alijilán, con los comerciantes minoristas que se “abastecieron demás” por órdenes directas del intendente Olveria, y finalizado el evento, se quedaron con prácticamente toda la mercadería sin vender, al punto tal que comerciantes y quiosqueros salieron a manifestarse, y reclamarle al Intendente, por las grandes perdidas que sufrieron. “Nos dijeron que con el paso del Dakar los servicios se encontrarían colapsados y nos pidieron que preparemos comida, bebidas, hospedaje y estacionamiento a los más de 20.000 visitantes, y al final nos mintieron porque apenas vinieron unos cuantos y no utilizaron nuestros servicios” aseguró una de las damnificadas a la prensa.
Hasta los hoteleros salen de vacaciones en Enero
Los gerentes y encargados de los principales hoteles y hospedajes céntricos advierten que su situación es sin dudas más favorecida que la de los establecimientos que se alejan de la Plaza 25 de Mayo. Hablan de ser “privilegiados”, a la vez que la mayoría de ellos no superó las 15% de la ocupación por día en todo enero. En comparación entonces, los hoteles que se alejan del casco céntrico están con serios problemas y la desolación los abruma..
Eduardo Aguirre es encargado de reservas en el Hotel Suma Huasi, ubicado a metros de la Plaza principal. En dialogo con nuestro medio, confirma que “los hoteles del centro trabajan bien, pero para hacerse a la idea, no tenemos reservaciones. La gente que viene sabe que va a encontrar alejamiento, justamente porque en Catamarca siempre hay lugar. Paran y se quedan una noche, y pasan a Salta, o a Mendoza”.
Julio Sotomayor, Gerente del Hotel Inti Huasi hace más de 20 años, aseguró a El Diario de Catamarca.com que la situación no ha cambiado prácticamente nada en estos años, ya que enero siempre fue temporada baja. “La situación sigue siendo la misma. A comparación de Salta, Tucumán y Jujuy que son el furor del NOA, Catamarca es sólo una parada de escala”.
Según el Gerente, enero mantuvo un 25% de ocupación. Este dato se suma a lo que El Diario de Catamarca.com recabó en el Hotel Ancasti (12% de ocupación en el mismo mes) y el Hotel Arenales (alrededor del 20% la primera quincena del mes).
En todas las plazas consultadas, llamó la atención la reducción que hay de empleados para la época. “Hasta los hoteleros nos vamos de vacaciones. Catamarca trabaja tan poco en enero que nuestras vacaciones son en ésta época, y de a poco se va reincorporando el personal” aseguró Sotomayor, a la vez que la misma situación se repite en otros establecimientos.
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