La ruta 40 sigue siendo objeto de múltiples quejas de aquellos que a diario o circunstancialmente la transitan.
Según los conductores, “hay que andar esquivando los baches, haciendo zig-zag para no llevarse uno puesto, algunos baches tienen varios centímetros de profundidad y de anchura”, reclamaron.
Medios periodísticos han dado cuenta en diferentes oportunidades a lo largo de los últimos años de los accidentes ocurridos en esa ruta y de las vidas que se cobró el asfalto en mal estado.
“La ruta es un desastre, ya que la rellenan con piedra, tierra y con alguna lluvia o el continuo tránsito de los camiones se arruina en dos días”, se quejó Gabriela.
Norberto, que recientemente visitó Leleque comentó: “es una vergüenza siempre dicen que son los camiones chilenos lo que echan a perder las rutas, entonces eso quiere decir que en Chile las rutas son malas y esto no es así porque las rutas chilenas son buenas y sí que transitan camiones. Entonces se llega a la conclusión que a alguien hay que echarle la culpa y entonces se la echamos a los camiones y no a los que tienen que hacer el mantenimiento de todo el tramo”, argumentó.
Las condiciones de las rutas dejan mucho que desear admiten también quienes a diario, por razones laborales, deben circular sobre el tramo. “En algunos sectores hay avisos que dicen ‘Cuidado camino en reparación’, pero ese cartel está ahí hace seis años”, dijo Horacio, un distribuidor de lácteos que recorre la zona.
Sin embargo, es en verano cuando más se resiente la situación de la ruta 40, debido a la gran afluencia de turistas que marchan hacia la cordillera o vienen de Chile.
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