“Cualquier tipo de intervención que se haga en la costa de Quequén para combatir el avance de la erosión, está supeditada a exhaustivos estudios técnicos que deben llevarse a cabo, y que tengan en cuenta el impacto ambiental y económico”, sentenció el secretario de Planeamiento y Medio Ambiente del municipio, Martín Sarasíbar, con lo cual dejó en claro que en lo inmediato no se realizará obra alguna para contrarrestar el avance del mar. Esta aseveración la formuló ayer Sarasíbar a Ecos Diarios.
Sarasíbar lo fundamentó al decir que “pedimos explicaciones a Hidráulica de la Provincia sobre este procedimiento y no respondieron”, a la vez que resaltó que “con vigencia desde 2004 y reglamentado a través de una ordenanza del Concejo del año pasado, nuestro municipio cuenta con el primer marco normativo costero integrado de la Provincia, y el mismo rige sobre cualquier intervención que se intente y no cuente con el debido sustento de viabilidad”.
Asimismo dejó en claro que “el Consorcio hizo este anuncio luego de una reunión con integrantes de la Unidad de Coordinación de Manejo Costero, pero no se invitó a la Municipalidad”, y añadió que “luego me reuní con el presidente de esa unidad y desestimó parte de lo que se anunciara”.
Un emisario submarino
El funcionario fue contundente al decir que “hasta ahora no hay certezas de nada en cuanto al método más eficaz para aminorar la erosión, proceso que por supuesto no se detiene en Quequén”. Luego apuntó que “tras la obra de la Escollera Sur no hay resultados todavía de estudios técnicos que se están haciendo, pero los consultores suponen que la erosión se irá extendiendo hacia el noreste, en la zona de Costa Bonita a Arenas Verdes”.
Sarasíbar manifestó que “en la actualidad, Hidráulica de la Provincia está determinando los diagnósticos que establecerán el proyecto definitivo de defensa para la costa bonaerense.”
Luego subrayó que “la variante más factible es la conformación de un emisario submarino paralelo a la costa, tal cual se está construyendo en estos momentos en Punta Mogotes, Mar del Plata. El mismo mengua el impacto de ola y ha tenido éxito en otros lugares del mundo”.
Por otro lado descartó cualquier otra intervención “dura”, por ejemplo escollerados pequeños perpendiculares a la costa. “No hay ninguna recomendada”, aseguró.
El secretario de Planeamiento y Medio Ambiente recordó que la obra de defensa dura que se hizo en Bahía de los Vientos, depositando en un tramo de 700 metros restos de piedras de las usadas en el alargamiento de la escollera Sur y que culminara en 2009, a la vez que admitió que “los resultados y efectos fueron disímiles y ya elaboramos un informe al efecto”.
Sarasíbar consideró al reciente nuevo corte al tránsito por la avenida costanera en inmediaciones de Bahía de los Vientos, como “una nueva consecuencia de un proceso erosivo que viene desde hace muchos años”.
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