Siguen esperando respuestas por el penal juvenil de Lomas

Siguen esperando respuestas por el penal juvenil de Lomas
Directivos del programa Inspecciones de la Comisión por la Memoria están a la espera de respuestas por parte de la Justicia para "revertir" las condiciones del Centro de Recepción Penal Juvenil de Lomas de Zamora.
Los problemas en el Centro de Recepción Penal Juvenil de Lomas de Zamora continúan y la Comisión por la Memoria aguarda una respuesta de la Justicia para iniciar las modificaciones reclamadas a principios de junio. Según indicaron, los directivos del programa Inspecciones a centros de detención tienen como única opción esperar a que la Cámara de Apelaciones “resuelva” el pedido que realizaron.

Las expectativas de los miembros de la Comisión que denunciaron el hecho continúan centradas en lograr las modificaciones dentro de los pabellones 1 y 2, localizados en planta baja y donde se aloja gran cantidad de jóvenes.

Además, pedirán nuevas investigaciones a los guardias del lugar involucrados en presuntos maltratos y agresiones a los internos.

Alicia Romero, directora del programa Inspecciones, explicó que la situación “es la misma que en junio” debido a que “los procesos judiciales se toman su tiempo” para responder a los pedidos en general, pero se mantienen optimistas en que lograrán obtener lo que estuvieron buscando desde el primer momento.

“Tendremos que esperar para obtener resultados, pero nosotros siempre buscamos que se modifique la situación de esos pabellones porque los internos viven en condiciones que no deberían ser”, indicó la directora en diálogo con Info Región. Es que hasta el momento, los pabellones que están alojados en planta baja del Centro de Recepción Penal Juvenil de Lomas continúan funcionando y únicamente cerrarán cuando “el proceso judicial evolucione lo suficiente”.

La situación del Centro fue denunciada en reiteradas ocasiones por los miembros de la Comisión por la Memoria. Los pedidos de investigación de los guardias por malos tratos y las “deplorables” condiciones edilicias fueron numerosos. Sin embargo, hasta el momento no hubo cambios considerables.

Los internos –cuyas edades rondan entre los 18 y 23 años- deben permanecer en un ambiente donde “no se cumplen las condiciones” para que puedan vivir dignamente. Según habían informado los miembros de la Comisión, los jóvenes que allí se albergan “no tienen acceso a organismos de Derechos Humanos” donde puedan recurrir en casos de violencia.

Asimismo, la Comisión notificó denuncias sobre una “prolongada exposición” de internos dentro de las celdas –alrededor de 40 horas, según habían indicado- al igual que distintos problemas edilicios como “desprendimiento de paredes, aguas servidas, desbordamiento de agua e inundaciones”. Por otra parte, los inspectores que recorrieron el lugar también notificaron la presencia de jóvenes menores de edad alojados allí.

Si bien las denuncias de la Comisión por la Memoria fueron reiteradas durante el año, los miembros del programa Inspecciones reunieron una gran cantidad de pruebas que corroboran la denuncia. Asimismo, el Comité contra la Tortura de la Comisión presentó un Hábeas Corpus Colectivo y Correctivo con el objetivo de proteger a los jóvenes que sufrían los maltratos y los problemas edilicios de las celdas.

A partir de entonces, los integrantes de la Comisión que realizaron la denuncia iniciaron un proceso judicial para hacer efectivas las reformas y revertir la situación que afectaba a una gran cantidad de internos.

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