La concejal Teresa Urriza, cuestionó el procedimiento que llevó a la UTE conformada por las empresas SANEA-MGM-ESUR, a ser la encargada de construir la Planta de Tratamiento de Residuos en la ciudad de La Plata.
Siguiendo en esa línea, Urriza señaló además: “Quedó demostrado cómo se terminó votando que todo estaba definido de antemano, porque llamativamente quedó una sola oferta, que justamente fue la ganadora. Este proceso fue una adjudicación directa con algo de maquillaje”.
En torno al proyecto adjudicado, la concejal puntualizó que “se crearán pequeños rellenos sanitarios con los residuos no reciclables, y lo que es peor aún, los lugares destinados para el enterramiento serán las canteras de nuestra región. Estos lugares, permeables, recibirán los residuos, poniendo en peligro de contaminación las napas de agua subterráneas”.
Urriza puso de manifiesto además las serias dudas que se ciernen en torno a la tecnología ya que mientras se asegura que no habrá incineración, se menciona la “generación de energía después del sexto año de contrato, mediante curiosamente la modalidad de ‘despolimerización’ que en términos cotidianos significa ‘incineración’, lo cual constituye un sistema prohibido por las leyes nacionales”.
La concejal se hizo eco de las palabras de la propia empresa española, la cual asegura e indica abiertamente en su presentación que el sistema de generación de biodisel se encuentra en fase de desarrollo, con lo cual, “se está asumiendo que se trata de un proceso experimental siendo que en el recinto insisten en negarlo, y no sólo eso, sino que toman a todos los platenses y ciudadanos de la Región como un conejillos de indias en una iniciativa que no tiene ni los avales científicos, educacionales y ambientales necesarios”.
“En virtud de lo expuesto, consideramos que tal y como aseguran los expertos, la minimización de la generación de residuos debe ser el eje central en una política ambiental sustentable. Aquí se puso el acento en lo económico donde el objetivo está vinculado a generar un incremento en los activos de una empresa privada, que en cuidar la calidad de vida de los ciudadanos”, consideró.
Por ello, “vemos con preocupación que desde la Comuna, se apunte a garantizarle a la empresa los volúmenes de basura necesarios para que sea rentable su negocio, en vez, de procurar que los vecinos adopten como hábito la reducción de los residuos”.
Para finalizar, Urriza expresó: “Esta propuesta del Intendente para la ciudad capital de la Provincia de Buenos Aires, no sólo no contiene los avales de las ONG’s, las universidades, los organismos de control y los especialistas en la materia sino que contamos con documentación en la que indican que esta no es una solución adecuada para nuestra ciudad”.
V.A
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