La Policía continuaba ayer con el operativo para dar con el tercer sospechoso. En tanto, el demorado de 22 años quedó arrestado y el menor fue entregado a sus padres, aunque supeditado a la causa.
Víctimas
Las víctimas, identificadas por la Policía como Matías Martínez (23) y Joaquín Parra (17), murieron desangrados, por un shock hipovolémico. De acuerdo a la autopsia, esa fue la causa de su deceso, indicaron las fuentes consultadas.
El primero de ellos recibió cuatro impactos de bala y los médicos pudieron rescatar un plomo que será peritado por los investigadores policiales; mientras que al segundo lo ejecutaron de tres balazos.
No menos de 12 proyectiles dispararon los agresores. En el lugar, la Policía secuestró esa cantidad de vainas servidas, de calibre 9 milímetros. Y se cree que en el ataque, los homicidas podrían haber utilizado dos armas de fuego.
Dos de los tres sujetos que arremetieron contra las víctimas desde una esquina fueron identificados por testigos que brindaron sus sobrenombres.
Uno de los sospechosos tiene 22 años y está arrestado. En las próximas horas el juez interviniente libraría la orden de detención. Cuando fue demorado se encontraba acompañado por un adolescente, de 16 años, que también tendría vinculación con la causa. El chico ya fue entregado a sus padres.
En tanto, la Policía busca intensamente a otro joven que podría ser menor, también sindicado por testigos como uno de los agresores.
Todavía no se conocen las motivaciones de los homicidas para acabar con la vida de Matías y Joaquín. Pero la hipótesis más fuerte que manejan los policías señala un posible ajuste de cuentas entre grupos antagónicos de la cuenca que se disputan el territorio.
Trascendió que dos de los sospechosos ya habrían sido vinculados a delitos de la misma índole.
Personal de la Comisaría 18ª participa de la investigación que conduce el Juzgado de Instrucción Tres y la Fiscalía de Graves Atentados contra las Personas.
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