Vecinos de nuestra ciudad deben hacer largas filas en los pocos comercios que tienen tubos de gas para la venta. Muchos de ellos tienen varios días sin el producto en su domicilio y al llegar un camión a un centro distribuidor, a las pocas horas, la carga se vende casi en su totalidad.
En la zona del Parque Industrial, los usuarios explicaban lo que vivieron los días recientes: “Hacía tres días que no tenía gas, hacíamos el fuego con leña”, dijo una vecina que manifestó que un familiar sufría de alergia al humo y que era imperativo poder obtener una fuente de gas de manera pronta.
Una almacenera de barrio, consultada por este matutino sobre su situación respecto a la venta de tubos de gas, afirmó que manifiesta sus quejas ante las empresas proveedores pero que estas no dan respuesta alguna: “A mis clientes les digo que deben ir a comprar en otros lugares porque yo no tengo. Somos proveedores de algunas escuelas, desde el Parque industrial nos dan a cuenta gotas para abastecerlos pero para los clientes habituales, no hay nada”, dijo.
Se informó que en YPF Gas, llegó en la mañana del viernes un camión transportando unos 1200 tubos de gas de los cuales, 600 ya habían sido vendidos a media mañana, repitiéndose la situación en la zona sur donde la distribuidora del Bº la Colonia colocó el cartel de “No hay gas” por la tarde, habiendo recibido una carga por la mañana.
Hacia Paraguay
Por otra parte, la fraccionadora de gas en la localidad de Clorinda, pertenecientes a una cooperativa, informó que en la mañana del viernes no contaban con tubos de gas y se aguardaba la llegada del transporte de dicho producto para la tarde del mismo día, por lo que la distribución al público empezaría en la planta para los distintos barrios.
Vecinos de la localidad norteña se acercan a dicho punto de distribución para hacer la compra de los envases y se presume que desde allí parten al Paraguay, ya que hay movimiento incesante de camiones pertenecientes a distintas empresas privadas que se acercan a la fraccionadora llevándose equipos completos de tubos de gas tres y cuatro veces por semana con destino al vecino país.
Las garrafas que se consiguen en la segunda ciudad se obtienen a un valor mucho mayor que el de $16 al que estaba establecido según las normas llegando a costar hasta $35 el tubo de 10 kilos. Además, dentro del país vecino, el tubo se llega a pagar hasta 80 mil guaranies siendo alrededor de $100 argentinos.
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