Sigue preso el acusado de matar a Rocío Rodríguez

Sigue preso el acusado de matar a Rocío Rodríguez

La Justicia de Control rechazó la excarcelación de Santiago Bonelli (39), detenido desde diciembre por el presunto femicidio de su novia, Rocío Rodríguez (23), muerta en barrio Alto Verde de Córdoba.

El juez de Control Agustín Spina Gómez rechazó la excarcelación de Santiago Bonelli (39), acusado de asesinar de un escopetazo a su novia, Rocío Florencia Rodríguez (23), en su casa de barrio Alto Verde en diciembre pasado.

Así lo precisó a este diario el querellante Carlos Nayi, quien representa a la madre de Rocío, Mónica Palavecino: “El último día hábil antes de la feria judicial (el viernes 4 de julio), el juez de Control Spina Gómez rechazó el pedido de cese de prisión preventiva presentado por el abogado de Bonelli”. “Lo particular es que Spina Gómez avaló lo determinado por la fiscal Mercedes Balestrini, en el sentido de que Rocío no sólo fue asesinada, sino que el autor de ese asesinato fue su novio Bonelli”, detalló Nayi.

De este modo, Bonelli sigue en la cárcel de Bouwer por el presunto delito de “homicidio calificado por el vínculo y agravado por el uso de arma de fuego”. Mientras, la fiscal Balestrini aguarda que se lleve a cabo una autopsia psicológica previo a determinar si eleva la causa a juicio (ver: “El último...”).

La muerte de Rocío Rodríguez, una joven oriunda de la ciudad cordobesa de Las Varillas que trabajaba en un “call center”, tuvo repercusión nacional dado que, de acuerdo con la carátula judicial, habría sido un femicidio “disfrazado” de suicidio.

Rocío murió de un escopetazo en el pecho y su cadáver quedó tendido boca arriba a metros del baño de la vivienda de Santiago Bonelli, en calle Rodríguez del Busto al 2.400. En la causa consta que Bonelli le dijo a Pablo Marín, un amigo médico al que llamó aquel 2 de diciembre, que Rocío se había “pegado un tiro”.

La fiscal Balestrini ordenó pericias judiciales, pruebas testimoniales, documentales, informativas y oculares en la casa del acusado y llegó a la conclusión (como consta en su resolución) de que no hubo suicidio alguno: acreditó “la participación del prevenido Bonelli en el hecho de homicidio calificado”.

Doble rechazo. A fines de diciembre, Balestrini dictaminó la prisión preventiva de Santiago Bonelli. Tiempo después, su defensor apeló la medida a la Justicia de Control aduciendo que no había pruebas suficientes para que el acusado estuviese preso.

A comienzos de julio, el juez de Control Spina Gómez rechazó la excarcelación y –de acuerdo con Nayi– confirmó las pruebas recolectadas por la fiscal Balestrini. A Bonelli le queda una última instancia de apelar a la Cámara de Acusación, aunque el panorama judicial no es bueno para él.

Paralelamente, el defensor del acusado pidió su libertad amparándose en la causa “Loyo Fraire”, que refiere a la orden de marzo pasado de la Corte Suprema de Justicia para que la Justicia cordobesa flexibilice su postura con los procesados y los condenados y los libere hasta tanto la sentencia quede firme. Spina Gómez también le denegó en este caso la libertad.

Las dos resoluciones del juez se fundamentan en el dictamen de Balestrini, en el que constan (entre otras) las siguientes pruebas:

» Dio negativo el dermotest practicado a las manos del cuerpo de Rocío. Por ende, no se disparó.

» El brazo de Rocío medía 71 centímetros, en tanto que la medida desde el gatillo hasta la punta del caño de la escopeta secuestrada es de aproximadamente 85 centímetros.

» Marín (el amigo de Bonelli) y una médica del Sanatorio Allende confirmaron que el cadáver estaba limpio, tenía lavada la herida, mojado el pelo y estaba envuelto en una bata y sábanas impecables, sin manchas, lo que les llamó la atención dado que, en caso de haberse disparado, habría sangre en cuerpo, ropa y paredes. Pero la prueba del luminol halló restos de sangre “en el baño y signos de arrastre en el pasillo”, evidencia de que alguien limpió la sangre.

» Sostuvo la fiscal: “Se encuentra acreditado que el imputado Bonelli utilizó un arma de fuego (escopeta secuestrada) que tenía en su domicilio a los fines de dar muerte a su novia Rocío Rodríguez. Y luego de ello, a los fines de procurar su impunidad, lavó todo el cuerpo y limpió la escena del crimen”.

Sobre la causa “Loyo Fraire”. Para considerar la libertad momentánea de procesados y condenados sin pena firme, la Justicia cordobesa tiene en cuenta si el acusado intentó ocultar pruebas o interferir en la investigación. En este caso, Balestrini sostuvo que Bonelli “planificaba deshacerse del cuerpo de Rocío Rodríguez, procurándose de esa forma absoluta impunidad”.

El último trámite. La fiscal Mercedes Balestrini tendría encaminada la investigación sobre la muerte de Rocío y elevaría la causa a juicio en el transcurso del segundo semestre. El querellante Carlos Nayi explicó que “la última pericia” que resta practicar es “una autopsia psicológica” para determinar “si Rocío tenía un perfil suicida o si era una joven que no tenía ese tipo de pensamientos”. Sobre este punto, Balestrini indicó en su resolución que, en base a los dichos de Mónica Palavecino, “Rocío tenía proyectos” y “no era capaz de autoagredirse”.

Para la fiscal, fue femicidio. Rocío Rodríguez murió de un escopetazo en la casa de Santiago Bonelli, en diciembre en Alto Verde. Bonelli sostuvo que ella se disparó. La fiscal Balestrini consideró que fue un femicidio y dictó su prisión preventiva. La Justicia de Control avaló a la fiscal.

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