El fiscal jefe Marcelo Cretton enviará en las próximas horas a Rawson el cráneo humano con restos de cabello y huesos envueltos en cueros. Un antropólogo de la Policía Científica tendrá que detectar su sexo y antigüedad. Llama la atención de los investigadores el modo en el que estaban envueltos y atados.
Ayer el fiscal jefe, Marcelo Cretton, tomó intervención en la causa que había iniciado la fiscal Mónica García y decidió enviar a la ciudad de Rawson los restos, según informaron las fuentes del Ministerio Público Fiscal.
El encargado de determinar el sexo de los huesos y su antigüedad será un antropólogo de la Policía Científica, quien deberá determinar si son muy antiguos o acaso tengan relación con alguna persona desaparecida en los últimos años en esta ciudad.
Si los restos datan de poco tiempo, se los remitirá a un análisis de ADN para compatibilizar los resultados con la lista genética de desaparecidos con los que cuenta el Ministerio Público Fiscal en toda la provincia.
El domingo por la mañana, Alejandro Provenzano practicaba trekking entre la playa y los cerros de Km 4 cuando su perro encontró la parte superior de un cráneo humano con restos de cabellos. El hombre lo llevó a la policía tras lo cual se realizaron excavaciones al borde del cerro donde se produjo el hallazgo.
Allí, bajo la mirada de la fiscal, los policías desenterraron una envoltura con varias capas y lienzos de cuero trenzado que en su interior tenía pequeñas piezas de huesos.
Para llegar al lugar del hallazgo en vehículo hay que ingresar por el barrio Coovicup, detrás de la denominada “Curva del Papa”, frente a la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, para luego acceder por una tranquera que ese día por lo menos estaba abierta. Un sendero llega hasta la punta del cerro blanco de greda, ubicado a varios metros de la ruta Provincial 1. En la cima hay un pozo sellado de la empresa Yacimientos Petrolíferos Fiscales con una inscripción que dice “1942”.
Lo que más llama la atención de los investigadores son los lienzos de cuero trenzado que salían de la envoltura que tenía los restos de huesos.
Las hipótesis que se tejen son un misterio y van desde lo esotérico hasta un entierro indígena. Desde lo más perverso, a un ritual satánico o un sepulcro de pueblos originarios.
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