Sigue la inquietud por el agua que llega a las casas con feo olor

Hubo consultas en hospitales de la Región. Absa dijo que la situación se va a normalizando

El agua que comenzó a llegar con mal olor a los hogares el último jueves sigue despertando inquietud entre los vecinos, tanto que muchas personas, preocupadas por la calidad del servicio, llamaron al Hospital “Mario Larrain” de Berisso (la ciudad donde más se ha advertido la alteración) y al área de Toxicología del Hospital de Niños “Sor María Ludovica” para consultar sobre los riegos de consumir el agua de las canillas. Desde la distribuidora Absa se señaló que la planta potabilizadora de Punta Lara “se encuentra suministrando agua a la red en condiciones normales”. “Se le siente un gusto a podrido con suma intensidad”, dijo, desde el centro de Berisso Miguel Deenary, quien vive en un domicilio que ayer llevaba dos días con un servicio de agua al que, por el sabor, le desconfiaba. “Dicen que es un problema de purificación, que le falta cloro, pero lo cierto es que es muy fea”, remarcó el vecino. Pero no sólo en Berisso hay vecinos que perciben el mal olor del agua. Usuarios de 60 entre 16 y 17 se quejaron ayer porque “de la ducha y las canillas sale un olor a pesticida insoportable, parecido al veneno para las hormigas”. Agregaron, además, que “pagamos 181 pesos por mes y no tenemos agua o la que llega está en malas condiciones”. Ocurre que por mera definición, la gente sabe que el agua es inolora, incolora e insípida. Frente a cualquier cambio en sus características, ya sea porque presenta olor, un color que deja de hacerla transparente o algún tipo de sabor, los usuarios del servicio se inquietan. A raíz del olor y del gusto desagradable que tiene el agua en algunos sectores de la Región y que muchos relacionan con pesticidas, en el Larrain y en el “Sor María Ludovica” los teléfonos sonaron más que de costumbre. “Llamó mucha gente para preguntar por la calidad del agua y nosotros, por las dudas, la derivamos al servicio de Toxicología del Hospital de Niños, que es donde están los especialistas”, comentaron fuentes del centro asistencial de Berisso. El mismo ritmo de llamadas recibió Toxicología del establecimiento platense. “Nos han llamado muchas personas preocupadas; ninguna con síntomas, pero queriendo saber si podía consumir o no el agua de sus domicilios. Les dijimos lo mismo que dice la empresa, que el agua es potable”, subrayó la jefa del servicio, Ana Girardelli. Tanto el mal olor como el sabor desagradable que algunos usuarios de Absa perciben en el agua de la red son producto de las condiciones climáticas de estos días que influyen en la composición del agua del Río de la Plata, de donde se nutre del servicio la Región. La especialista indicó, en ese sentido, que “se están combinando tres factores que contribuyen a la formación de algas cianogénicas: la quietud del agua del río, la luminosidad y el calor continuo. Esas plantas son las que le dan al agua ese gusto y olor tan particulares”.

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