Lo confirmó a Crónica la juez federal Eva Parcio, en la jornada de ayer al referirse al procedimiento efectuado el jueves que resultó en el cierre de un local ubicado en la avenida Rivadavia 1.710, donde funcionaba un ‘vip’, según constataron las autoridades federales.
Después de esta consideración, la jueza dijo que “teníamos la confirmación de que en ese lugar se ejercía la prostitución, había una denuncia del sometimiento de estas personas, en el marco de la Ley de Trata y por eso actuamos. No es el estilo de mi Juzgado ir a un allanamiento por una simple denuncia sin una investigación previa” aclaró la magistrada.
Más adelante se refirió a la última causa en la que se rescató a tres mujeres también, donde “hubo una importante investigación previa y el resultado fue el rescate de tres mujeres. En este caso nosotros seguimos investigando, hay secreto de sumario por lo tanto no es mucho lo que podemos informar, pero sí podemos decir que la mujer detenida prestó declaración y continúa detenida” afirmó Parcio.
Por otro lado, la magistrada consideró que “el hecho de que algunas de las mujeres que estaban ejerciendo la prostitución en el interior de ese departamento no sean víctimas de trata, no significa que nosotros no sigamos investigando. Estas mujeres ya declararon como testigos y si bien negaron haber estado ejerciendo la prostitución, la información que manejamos es otra. Quiero aclarar que no estamos persiguiendo a las mujeres que ejercen la prostitución; si son mayores y quieren hacerlo es una cuestión de ellas, pero tenemos que ver si esa situación conduce a algún delito”.
En este punto, la jueza federal recordó que en el año 2011 ya había iniciado una causa e investigado ese mismo departamento donde funcionaba también un ‘vip’, pero con otras personas y otras mujeres como protagonistas. De modo que el lugar ya había estado en la lupa de la justicia y, además, hace algunos meses había sido allanado, tal como lo informó este diario por un hecho de robo calificado, cuando dos individuos haciéndose pasar por clientes ingresaron y robaron a los parroquianos y a las mujeres que ejercían la prostitución.
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