Primera vez en el país se aplicará en las primarias abiertas, obligatorias y simultáneas el sistema de elección a través de una boleta única por cada categoría en juego. Casi dos millones y medio de santafesinos están en condiciones de elegir a quienes llegarán a las elecciones generales, que serán en dos meses. Autoridades del Gobierno y de la Secretaría Electoral estiman que alrededor de la medianoche podrían estar los datos más finos del escrutinio. Detalles de una jornada histórica.
Lo cierto y concreto es que, casi dos millones y medio de santafesinos podrán elegir a sus futuros representantes y, lo que es aún más democrático, a quienes no quieren que lleguen a las generales previstas para dentro de dos meses. No se eligen a los que gobernarán la provincia, las ciudades, las comunas, o a quienes se sentarán en Concejos Municipales o en la Legislatura. Esta vez, el elector podrá votar de manera estratégica si lo desea, incluso podrá hacerlo en frentes o partidos a los que no adhiere. Claro está, podrá hacerlo por quien considere el más capacitado y preparado de los postulantes. Al menú de las primarias, simultáneas y obligatorias se agrega el condimento de la boleta única, la vedette en esta ocasión.
El votante debe asistir al lugar de votación y acreditar su identidad con el DNI. Las autoridades de mesas le darán cinco boletas de distintos colores cada una, según el cargo que elija y una lapicera. Le indicarán que puede votar detrás de un box de cartón que le garantizará privacidad absoluta. Podrá haber hasta 5 boxes en el mismo lugar, separados por un metro de distancia. Los ciudadanos marcarán con la lapicera la opción por el candidato de su preferencia poniendo una cruz en el casillero que corresponda a ese candidato. También está la opción del voto en blanco. Si no se marca ninguna opción el voto se anula y no es válido. Tampoco es positivo el voto si se marcan más de una opción.
El elector deberá doblar las boletas en cada caso (ya no se pondrá dentro de un sobre) y luego depositarlas en la urna, que tiene cinco ranuras o bocas: una para cada cargo: Gobernador, Senador, Diputados, Intendente y Concejales. Las boletas son solamente suministradas por las autoridades de mesa. Una vez colocados los votos, los ciudadanos recibirán su DNI y el trámite habrá finalizado.
Después de las 18, el escrutinio
La secretaria electoral, Claudia Catalín, señaló el viernes pasado, en conferencia de prensa, que “se tomaron todas las medidas para que las autoridades tengan todos los elementos y recursos al momento de realizar el escrutinio de mesa, para lo cual se diseñó un instructivo de cinco pasos”.
“De esta manera –continuó– al cierre de la mesa se establece que el presidente debe confeccionar el acta de clausura; el auxiliar tachar del padrón a aquellas personas que no concurrieron; y con el otro auxiliar ir contabilizando las boletas que quedaron en el talonario y que quedan registradas en el acta. Realizados estos controles, se continúa con el de los talonarios y la cantidad de boletas que se utilizaron, las sobrantes o las que se devolvieron por error y fueron también registradas”, explicó Catalín.
Además, la funcionaria señaló que “uno de los auxiliares tiene que sellar las boletas que sobran y como siguiente paso, contabilizar la cantidad de boletas, que deben coincidir con la cantidad de votantes”.
Luego, dijo la secretaria Electoral, “se pasa al escrutinio de la categoría de mayor jerarquía, que es la de gobernador, leyendo el presidente por quién ha sido la elección del votante. Después de contabilizar las cinco categorías se arrojan los resultados en el acta de cierre, y finalmente se realiza el telegrama, que es remitido al centro de carga”.
A los efectos de la recopilación de datos para confeccionar el acta y el telegrama, se suministrará a las autoridades de mesa y a los fiscales una planilla especialmente diseñada que facilita la tarea, indicó la funcionaria, exhibiendo dicho formulario.
Aunque las opiniones – incluso entre propios funcionarios del Gobierno – son dispares, todas prevén que alrededor de la medianoche estén los datos más ajustados del escrutinio. Catalín prefirió otra respuesta: “Seamos pacientes, todos saldrá bien”.
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