Hace casi dos meses, cuando se cuestionó que el emprendimiento estaba paralizado, la respuesta fue que los trabajos de la primera etapa tenían un 85 por ciento de avance y que para fines de enero iban a estar colocados los perfiles de aluminio y los vidrios.
LA OPINION en su edición del viernes 10 de enero de este año planteó que hacía varios días que no había actividad y que el predio mostraba una pésima imagen, con pastos altos y agua acumulada. Ese mismo día autoridades de la Secretaría de Obras y Servicios Públicos acondicionaron el sector y enviaron operarios a trabajar y luego convocaron a los medios para mostrar que el terreno estaba limpio y que las obras seguían en marcha. En esa oportunidad anunciaron: “Hacia fines de este mes (enero) nos abocaremos a la segunda parte (etapa) que responde a todos los perfiles de aluminio con sus vidrios colocados”. En esa ocasión se dijo que la primera etapa de la obra se encontraba en un 85 por ciento de avance.
No sólo pasó el “fin de mes” de enero sino que pasó el de febrero y la obra sigue prácticamente como entonces.
La titular de la Secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos, Elsa Baldomá de Petre, brindó una conferencia de prensa este viernes para a anunciar varios trabajos a concretar en los próximos días en distintos sectores de la ciudad (el detalle fue publicado en la edición de ayer) y en ese marco LA OPINION le preguntó sobre la instancia en la que se encontraba la obra referida. “Estamos en la primera etapa que lleva adelante la empresa Tidelco en un 87 por ciento de avance. Tenemos en carpeta proseguir con los desagües cloacales y pluviales subterráneos y hacer un movimiento de tierra. Mientras tanto, vamos a hacer unas obras para trasladar las redes de infraestructura básica y dejar únicamente lo que es el funcionamiento de la vieja casa de Obras Sanitarias, que va a integrar todo lo que será la plaza” y mencionó como tarea incluida en esta instancia el voltear los tapiales para poder cercar tanques cisternas.
Asimismo expresó que “vinieron a Pergamino quienes van a continuar con la segunda etapa, que es la colocación de la perfilería y la piel de vidrio sobre avenida Colón. Van a instalar todo y se va a poder ver un importante andamiaje. También vamos a trabajar sobre la parte de durlock para poder poner las aberturas. Luego, se dará continuidad con otras partes de la obra”.
Como es fácil de advertir, lo que el 10 de enero estaba previsto para fines de ese mes, que era la colocación de la perfilería y los vidrios, sigue pendiente, y además en todo este tiempo no se han visto operarios trabajar.
Esto no sería una crítica si las decisiones que se van tomando sobre la marcha se informaran claramente a la comunidad. Toda persona que ha emprendido una construcción, por chica o grande que sea, sabe que hay muchos imponderables en el camino, de manera que si los plazos se retrasan o se cambian los planes de ejecución, todo será entendible. Molesta –claro está- que no se comunique cuando surgen esos imponderables, básicamente por tratarse en este caso de una obra emblemática, que fue anunciada y fogoneada durante años como un ícono para Pergamino.
A la luz de los hechos la obra está atrasada y sería importante que se explique por qué. Hasta si hubiera que detenerla, con las debidas explicaciones, no habría cuestionamientos. Si es por falta de fondos; porque el costo de los materiales se tornó inalcanzable; porque no cumplen los contratistas; porque llovió mucho; porque hubo que desviar fondos a otros trabajos; porque hay problemas administrativos o por lo que fuese, todo será entendible. Lo que falta –vale reiterarlo- es información clara.
Y por las dudas, con el fin de no herir susceptibilidades, debe quedar claro que no se está poniendo en duda la honorabilidad ni la capacidad de ningún funcionario sino simplemente se intenta hacer un llamado de atención sobre una cuestión que mucha gente advierte y que debe ser canalizada a través de los medios de comunicación.
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