Siete años de mantener una causa en distintas áreas y a la espera de una sentencia ejemplificadora, dejaron disconformes a los padres de Marco Córdoba, muerto en un siniestro vial el 12 de agosto del 2007.
La sentencia se terminó de leer sólo con la presencia de las partes allí representadas, ya que la jueza Mónica Faber de la Sala V del Tribunal de Juicio, pidió, que por los desórdenes se desocupara el recinto.
Una manifestación pidiendo justicia en el hall de la Ciudad Judicial, fue el fin de las audiencias.
Las juezas Milagro López, Mónica Faber y Mónica Mukdsi, integrantes del tribunal de juicio, condenaron a José Alberto Ovando a una pena de dos años y seis meses de prisión de ejecución condicional e inhabilitación para conducir automotores por el término de seis años; y a Humberto Gabriel Morales, a tres años de prisión de ejecución condicional e inhabilitación para conducir automotores por siete años.
El hecho que originó la causa “José Alberto Ovando; Humberto Gabriel Morales, por homicidio culposo agravado por la conducción imprudente de un vehículo automotor y lesiones culposas en accidente de tránsito, ambos en concurso ideal, en perjuicio de Marco Alberto Córdoba; Raúl Ezequiel Córdoba; Leandro José Córdoba; Raúl Alberto Córdoba y Micaela Isabel López”, se produjo el 12 de agosto de 2007 alrededor de las 13 horas.
La última audiencia, se inició a las 8,30 y tras usar la palabra el acusado Morales, el tribunal pasó a cuarto intermedio por el término de cuatro horas 20 minutos, cuando se dio lectura al fallo.
Morales, al aceptar su derecho a usar la palabra, dijo “no soy un asesino, pero si creen que algo tuve que ver, pido disculpas”. Tras esas palabras las juezas pasaron a deliberar.
En los pasillos, donde estaban los familiares de Marco Córdoba, acompañando a Raúl y su señora, padres del pequeño fallecido, se mantenía la esperanza que Morales iría a prisión. “Pensamos que ese sería un fallo que daría justicia a la causa”, dijo el papá.
Los Córdoba fueron los encargados de mantener en estos siete años la muerte de su hijo en agenda, impulsando la causa, que esperó tanto tiempo para llegar a juicio.
Los rostros desencajados de tristeza, fueron la característica de los familiares de la víctima al escuchar las condenas que leyó la jueza.
En ese mismo momento, se iniciaba un griterío que manifestaba el descontento con epítetos en contra de la jueza; “corrupta, vendida, eso no es justicia”, fueron algunos de los dichos que se dirigieron al tribunal. Así también se acompañó con frases para los acusados en especial para Morales, “asesino, cómo hiciste... no es justicia”. Córdoba, señaló que a través de su abogado, Marcelo Pablo Arancibia, apelarán el fallo, “esto es una farsa. Tantos años de espera, de sufrimiento y no hay paz, claro que apelaremos y llegaremos a las instancias que correspondan”, dijo.
La Municipalidad
Así también el tribunal tuvo un apartado para la comuna. En un tramo del veredicto, recomendó al municipio capitalino intensificar la señalización en el lugar del accidente.

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