Siete de cada diez alumnos de la Facultad de Medicina son mujeres

Siete de cada diez alumnos de la Facultad de Medicina son mujeres
Diez años atrás la medicina parecía ser un coto para los varones. Sin embargo, la tendencia se revirtió de tal modo que hoy el 70 por ciento de los estudiantes de esta carrera en la Universidad Nacional de Rosario (UNR) son mujeres. Evidentemente, "en el futuro la medicina estará en manos femeninas", admitió el decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR, Carlos Crisci.
Esta situación no es exclusiva de las carreras vinculadas a las ciencias médicas, sino que se expandió en todas las escuelas de la universidad. Según los datos de 2009 en la UNR hay 71.847 alumnos, de los cuales 43.693 (60 por ciento) son mujeres y 28.154 (40 por ciento), varones.

Las únicas carreras en las que todavía hay cierta mayoría masculina son las ingenierías y ciencias agrarias. En las demás, arrasa el mal llamado sexo débil.

El secretario de Políticas Estudiantiles de la UNR, Ricardo Nidd, comentó que "hace al menos una década que se empezó a observar que ingresaban más mujeres a la carrera de Ciencias Médicas".

Los últimos datos confirman que este año de los 2.061 inscriptos en la UNR, 1.374 (67 por ciento) son mujeres. A su vez, el año pasado el número fue del 68 por ciento y en 2008 alcanzó casi el 69 por ciento.

Un paso afuera de la universidad permite comprobar que el cuadro se repite: las mujeres no sólo son mayoría al empezar la carrera, sino también al terminarla. De hecho, del total de inscriptos en el Colegio de Médicos para realizar el curso previo a rendir la especialidad 336 son chicas y 144, chicos.

 El fenómeno se repite a la hora de la especialización. Sólo para hacer el medicato (una práctica optativa previa a la especialidad) en el hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, donde hay un cupo de 30 lugares, el año pasado 20 lo ocuparon mujeres y 10 varones; y para este año ya hay 23 mujeres y 7 varones.

   En tanto, algunas especialidades como cirugía y traumatología, que eran un mundo únicamente poblado por hombres, se han tenido que abrir. Antes resultaba impensable que una mujer fuera traumatóloga o cirujana, pero de a poco se va convirtiendo en una realidad.

Profesión y familia. Las médicas opinan que muchas eligen esta profesión porque les permite llevar adelante una familia. Cecilia Barrios, especialista en medicina familiar, explicó que "la medicina te da la facilidad de manejar los tiempos y así poder tener un grupo familiar". Agregó que, "como segundo sueldo, permite colaborar también en la manutención del hogar". Por su parte, Karen Liljesthröm, cirujana infantil, comentó que en el campo de su especialidad la profesión se puede ejercer "si se tiene una familia que apoye el proyecto" (ver página 4).

   El decano de la facultad consideró que "la medicina empezó siendo una carrera limitada al sexo masculino, pero ya es un fenómeno mundial la mayoría femenina en este ámbito. La realidad es que el ejercicio de la profesión en el futuro será mayoritariamente llevado por mujeres", advirtió.

   Crisci no opina que la minoría masculina tenga relación con las exigencias de la carrera, sino más bien con otros intereses. "Los hombres se vuelcan más a las ingenierías, ciencias exactas y ciencias agrarias", señaló el último boletín oficial de la UNR. "Lo cierto es que las mujeres se están orientando más que los hombres a continuar los estudios universitarios", analizó el decano.

De afuera. Otro fenómeno que se observa en la facultad de medicina es que, del total de alumnos inscriptos en la UNR, más del 50 por ciento proviene de pueblos y ciudades del interior.

   Para este año, el 52 por ciento será de afuera, mientras que en 2009 el número de foráneos era del 51 por ciento y un año antes del 54 por ciento.

   Nidd explicó que todavía "en el interior subsiste una representación social que prestigia la profesión, algo que en la ciudad ya se perdió".

   Igualmente, consideró que Medicina es una carrera muy elegida "porque aún tiene una inserción laboral relativamente buena, de hecho no hay médicos que manejen taxis y la desocupación es baja".

   Sin embargo, no se puede omitir que las perspectivas económicas cambiaron rotundamente. "Antes uno podía tener una casa, un auto, vacaciones y estabilidad económica ejerciendo esta profesión", admitió Nidd. Algo que "ahora ya no ocurre más", finalizó.

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