SAN LORENZO: Luego del faltazo, Silvera mostró su fastidio sobre las versiones que circulan, pero igual las sustenta: "No nos cruzamos con Russo... Mucho diálogo no tengo con él".
Con justa razón, Silvera afirmó ayer: "Parece que ahora no me puedo enfermar". Pero su exposición radial en La Red, fue más allá, mostrándose disconforme por el hecho de que los medios difundieran una nueva ausencia suya a un entrenamiento. "Falta uno y es una bomba... Uy, faltó Silvera, Torres... Un quilombo... Encima dicen boludeces y tenés que andar explicándole a cierta gente por qué faltó uno", disparó. La lógica del Cuqui es comprensible, pero justo es destacar que el análisis de su situación viene de arrastre, sobre todo para los hinchas y para los que cortan el bacalao en Boedo. Es que por más que el club informó que Silvera fue visitado por los médicos del plantel el domingo a la noche y el mismo lunes, lo llamativo es que esa noticia no se difundiera el lunes temprano, durante la práctica, cuando los periodistas presentes se percataron de la ausencia del delantero: si se sabía que un médico lo había visitado, ¿qué necesidad había de no informarlo? Eso, sumado a los faltazos anteriores (el 2 de julio del 2007 no se presentó porque perdió un vuelo y el 2 de septiembre del año pasado faltó sin aviso; en tanto que antes del último partido con Argentinos, no se entrenó el 10 de diciembre por una intoxicación estomacal) y su abandono de concentración (se fue del club en la previa del partido con Banfield, por la última fecha del Apertura 07, en reclamo porque San Lorenzo no lo dejaba irse a Rayados de Monterrey), genera las dudas ("he jugado lesionado y con fiebre", blanqueó él). Y abre la posibilidad de que el cuerpo técnico evalúe darle salida. Sobre eso, Silvera señaló: "No sé por qué se dice eso, supongo que vendrá de parte del cuerpo técnico y de los dirigentes. No sé su opinión, pero si se habla tanto debe ser que algo hay". ¿Si tiene claro que lo quieren transferir? "Si ellos quieren así, veremos. No sé si hay problemas conmigo. Que se me acerquen si alguien tiene un problema. Si alguien no me quiere, le preguntaría qué pasa...", admitió. Y, en un ataque de sinceridad, marcó el terreno: "No nos cruzamos directamente con Russo, porque yo trabajé en forma diferenciada... Mucho diálogo no tengo con él". Al menos, eso lo dijo el propio Andrés Silvera. Y está grabado...
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