Por siempre "Chulo"

Por siempre "Chulo"
Rivoira dio el sí, pero primero quiere una reunión.

Qué complicado le resulta a Héctor Rivoira hablar evitando sentirse técnico de Atlético. Le cuesta horrores al hombre que hasta no hace muchos año hizo feliz hasta el infinito a los hinchas con el título de la B Nacional (temporada 2007/8) y el ascenso a Primera. “Todavía no arreglé, viste; falta la formalidad”, aclara cada tres frases el entrenador durante su charla con LG Deportiva. La motivación de Rivoira trasciende los papeles, el dinero, pero no la formalidad. “No creo que haya ningún tipo de traba, ni económica ni ninguna en especial. Es cuestión de juntarse a hablar y cerrar”, confía como quien añora volver al hogar después de un lustro de batallas en otras regiones. Rivoira anhela ponerse el buzo “decano”.

“Te insisto, yo quiero ir; Atlético me quiere, pero falta la formalidad de sentarnos a charlar cara a cara. Con una charla telefónica no me alcanza. Seguramente lo haremos en breve”. A Rivoira lo recubre un manto de confianza ciega, que tendrá a disposición antes del fin de semana su contrato y que su “decano”, este de 2014, estará en la pelea por el tercer puesto con destino al fútbol de Primera.

“Sí, la idea es esa. Tratar de levantar este mal momento deportivo que vive el club y ver si podemos llegar a ese tercer puesto por el que se pelean cuatro o cinco equipos. Me parece que va a ser duro que se caigan Banfield o Defensa. Nosotros apuntaremos a que Atlético se meta en el tercer lugar”. Rivoira no está confirmado pero no hace falta. Ya se siente parte del proyecto.

Viejo sabio, “Chulo” no se aventura a vaticinar cuántos puntos de los 36 a disputarse aún habría que lograr para ganar el último pasaje a la elite. “Ocurre que uno se gana con el otro. Independiente no gana, Atlético tampoco; otros suben, como Instituto y Sarmiento. Está irregular el campeonato. No hay una media de puntos que podés imaginar sumar para pelear. Está muy muy equilibrado. Hay un sube y baja constante”, describe.

Su idea es sacar al “decano” de ese juego infernal. La regularidad es todo. “¡Claro! Hay que tratar de ser así de acá al final”.

No puede con su genio “Chulo”. “Todo esto depende si arreglo, ¿viste?”, se disculpa. Sin embargo vuelve a meterse en un rol que ya le pertenece. De los rivales con los que deberá dirimir el puesto tres, Atlético se cruzará con varios: Sarmiento, Independiente Rivadavia, Banfield y Crucero del Norte. “Por eso digo que se puede. Ojo que ellos pensarán lo mismo, que tienen que jugar contra Atlético. El que sea más regular de acá al final se va a llevar ese tercer puesto, porque los otros dos no se caen”.

Realidad que golpea

Si llega golpeado o con sed de revancha por lo que le pasó con Almirante Brown, Rivoira jura que no. “La primera parte de Brown fue muy buena. Y ahora nos caímos como se han caído muchísimos. Analizá los técnicos que nombran para ir allá y cómo les fue en sus clubes anteriores. Si están libres es porque no les fue bien. Esto es así. He tenido buenas campañas en algunos clubes, en otros fueron regulares y en otros malas”, confió quien tiene todo listo para pisar 25 de Mayo y Chile, junto a su ayudante “Coco” Ramos y el profesor Roberto Fernández.

Se vienen partidos interesantes y picantes

Si todo sale como ambas partes expresaron, Héctor Rivoira asumirá el lunes el cargo de entrenador de Atlético, un atlético cuyos objetivos a corto plazo serán importantísimos. A tomar nota. Luego del viaje a Mar del Plata, el “decano” jugará dos partidos seguidos de local, con Douglas Haig (fecha 32) e Independiente Rivadavia (33), este último, enemigo directo en sus ganas de ascender a Primera. No sólo eso. Después del partido con los de Pergamino, el “decano” jugará el miércoles contra un rival a confirmar en Salta por la Copa Argentina.

O sea, recibe a Douglas, viaja a Salta y después se mide con los mendocinos. Será una semana de partidos interesantes y picantes.

Luis Rodríguez, pese a lamentar la renuncia de Diego Erroz, se ilusiona con la llegada de “Chulo”, quizás el entrenador que más disfrutó sus goles, cuando en el año del ascenso “Pulguita” marcó 21 y fue el goleador de la categoría. “Si viene puede cambiarnos un poco la cabeza. En este momento el jugador está golpeado por la salida de Diego. Rivoira sabe aprovechar el momento de un futbolista”.

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