Debatieron un promedio de tres horas y media por cada uno de los dos primeros meses laborales del año. Los propios legisladores reconocieron que la campaña electoral les resta tiempo. Una sesión duró sólo 22 minutos.
Es un número puesto cada vez que Mendoza sobrelleva un proceso electoral: la productividad legislativa baja. Se sacan pocas leyes, los debates quedan reducidos a peleas políticas y, sobre todo, el trabajo de comisiones es mucho menor.
Si al 2015 le sumamos la complejidad que el desdoblamiento y la implementación de las PASO provinciales le imprimieron al paisaje electoral, el resentimiento que sufrió el trabajo legislativo fue importante.
De hecho, durante los dos primeros meses del año legislativo (febrero y marzo), las sesiones de tablas duraron un promedio de 48 minutos en la Cámara Alta y 1 hora en la Cámara Baja. De las 9 veces que sesionó el Senado en estos dos meses, hubo dos debates que se suspendieron por falta de quórum. Es decir, no asistió la cantidad de legisladores suficiente para poder llevar adelante la discusión .
Los senadores batieron un récord de síntesis legislativa: el 10 de febrero la sesión duró 22 minutos. En tanto, los Diputados tampoco se quedaron atrás: el 11 de febrero sesionaron por 25 minutos.
En definitiva, diputados y senadores debatieron 3 horas y media por mes durante los dos primeros meses laborales del 2015.
Las razones
Para Eduardo Bauzá, presidente de la Cámara Alta y quien está a cargo de la vicegobernación en ausencia de Carlos Ciurca, el motivo de que en época de campaña –más teniendo en cuenta la cantidad de fechas electorales que pueblan el calendario mendocino– disminuya la producción legislativa es que cuesta más acordar, aunque aseguró que los temas se debaten.
“Evidentemente en tiempos de elecciones ha bajado un poco la producción en comisiones. Esto no significa que no se discutan los temas, pero cuesta mucho más acordar para sacar despachos de los proyectos”, sostuvo.
El presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús, tiene además, otra teoría.
“No hay que dejar de considerar que estamos en el periodo extraordinario, por lo tanto sólo podemos tratar temas que envíe el Ejecutivo”, aseguró, y sumó que todos los años sucede una baja en la actividad durante los primeros meses por esta razón. Sin embargo, no negó que las numerosas elecciones y el hecho de que muchos legisladores se encuentren en campaña perjudican labor del parlamento.
“Hay que replantearse el tema de la cantidad de fechas electorales. Creo que tomando tres medidas puntuales se solucionaría no sólo la complicación para la Legislatura sino que se ordenaría la forma en que se vota”.
Para Tanús, las tres medidas que mejorarían la situación son la coincidencia de las fechas electorales entre Nación y provincia, la implementación del voto electrónico y por último, que las elecciones PASO dejaran de ser obligatorias para pasar a optativas. “No es necesario obligar a la gente a participar en las internas partidarias, debería ser opcional votar en esta instancia”, opinó el titular de Diputados.
Los legisladores dicen
Diario UNO consultó con cuatro legisladores que se candidatearon en las PASO provinciales acerca de cómo combinaron la actividad legislativa con la campaña.
Para Daniel Llaver (Cambia Mendoza), actual diputado y candidato a intendente de San Martín, la coincidencia de las dos tareas fue dificultosa. “Durante los meses de campaña tuve mucha actividad en mi departamento. Yo no tengo demasiada experiencia legislativa pero es habitual que cuando hay elecciones generales se resienta la productividad. No sólo para los candidatos, sino que los demás militantes también tienen que apoyar las actividades de campaña”, sostuvo el legislador. Además destacó que “la baja actividad no es sólo por el año electoral, sino que hay muchos proyectos trabados en comisiones o en la otra cámara”.
En sintonía, Roberto Infante (precandidato a intendente de Luján, también por CM) sostuvo que es lógico que se resienta el trabajo. “En comisiones la emisión de despachos se hace lenta porque es más difícil llegar a acuerdos entre distintas fuerzas políticas”.
Sumó su punto de vista Lorena Meschini ( del mismo frente), diputada y precandidata a intendenta por Guaymallén. Según dijo, para ella no fue complejo hacer coincidir sus trabajos, porque siempre hizo campaña después de las 16 y en las mañanas seguía haciéndose cargo de su oficina y de su actividad parlamentaria. “Para mí era natural tener que hacer las dos tareas, y me organicé para que una no asfixiara ni entorpeciera a la otra”, aseguró.
Otro que manifestó que había seguido su trabajo legislativo como durante el resto del año fue Héctor Fressina (FIT), diputado y candidato a vicegobernador por el Frente de Izquierda. “En mi caso nunca he abandonado la actividad legislativa, siempre he participado de la misma forma. El FIT ha presentado más de cien proyectos en ambas cámaras, que no han sido bien recibidos por el resto de las fuerzas políticas porque son de la izquierda”, dijo, y agregó: “El trabajo legislativo nosotros lo integramos con la campaña, es como una misma actividad extendida”.
Comisiones sin actividad
Según el diputado Héctor Fressina (FIT), en los meses de campaña ha disminuido sensiblemente el trabajo en comisiones. “Algunas no han podido sesionar por falta de quórum y mucho menos sacar despachos”, dijo el diputado de la izquierda. Otras fuentes consultadas aseguraron que es cierto que muchas comisiones no han podido trabajar por falta de asistencia de los integrantes en sucesivas oportunidades. La verdad es que este es el germen de la falta de debate, ya que si no se sacan despachos, es más complejo tratar los proyectos en la cámara.
Lorena Meschini sostuvo que si bien es real que ha habido menos participación, las comisiones más importantes –como Legislación y Asuntos Constitucionales, Hacienda y Presupuesto, Derechos y Garantías y Educación– han continuado sesionando con normalidad.

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